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sábado, 25 de junio de 2011

Ya queda menos (o eso quiero creer, gñé)

¿Sabéis que hoy ha sido el último sábado que he trabajado antes de mis vacaciones? ¿Y sabéis que "trabajo" y "vacaciones" son las dos etiquetas que más uso? Lo primero a mi jefe no le ha hecho ni puta gracia cuando se lo he recordado, me ha sugerido que podría ser el último. Lo segundo me inquieta bastante.

En fin, escribo muy rapidito que he quedado y no quiero llegar más tarde de lo que suelo normalmente, que una tiene mala fama, pero a este paso dejaré de tener amigos. (He estado a punto de escribir "hamijos", creo que las redes sociales me están haciendo MUCHO daño). Ahora a tomar algo con Dios y su esposa y luego a las fiestas del barrio (¿pueblo?) de mi cu. A darlo todo bailando pasodobles y vaciando el camión cisterna de güisqui.

Y mañana por la mañana a ver el piso. No, es que no es un piso, es EL PISO. Qué ganas tengo ya de verlo, no os imagináis la cantidad de paranoias mentales que me he hecho, lo he amueblado como 15 veces y eso que aún no lo he visto. Ya os contaré qué tal.

jueves, 23 de junio de 2011

Como una ola...

Jueves de resaca, qué raro. Hoy es día festivo y no se trabaja, así que ayer tocó fiesta. Bueno, más bien fue una barbacoa de esas mortales, con toneladas de carne y alcohol como para dar de comer y beber a un regimiento de legionarios. A kilo de carne por persona y dos botellas por cabezas, hagan cuentas.

Salgo de currar, voy a casa de mi segunda mami a recogerla y ayudarla con tanta botella y con las tartas. Que oh dios qué tartas. No recuerdo un orgasmo mejor, en serio, podría alimentarme de eso el resto de mi vida. Pillamos el metro y después de casi una hora de interminable viajecito con gente de lo más extraña, llegamos al fin del mundo. Joder, ¿no podéis vivir más lejos? Llegamos y están allí intentando hacer fuego. En serio, si fuera por esta gente, el fuego no existiría y la civilización no sería tal y como la conocemos.

Empezamos a comer, no paraban de sacar comida, receso para un cigarro que se convierte en cuatro cigarros y una embolia. Copón, si lo llego a saber no como nada en toda la semana, que sobró comida para acabar con el hambre en el mundo al menos 3 veces. Pasamos a los postres (tartas, tartas), acabo mojando las braguitas (en serio, si tenéis la oportunidad, probad esas putas tartas. Le pedí matricoño a la rubia, pero me faltó el anillo), y luego a las copas.

A ver, antes de nada, una es MUY rubia y con algunos juegos a ciertas horas de la noche, pues como que se vuelve torpe. Vamos, que perdí a todo y bebí más chupitos que nadie en el puto juego de las posturitas. A la próxima a ese juego no se juega, que hago el ridículo. O si se juega, cuando vaya ya muy tajada, que me importará menos y será aún más divertido. Música de por medio, algún momento de emoción con alguna canción y ya casi al final de la noche...¡¡chan chan chaaaan!! Actuación estelar de la menda. Subida al sofá, cantando a grito pelado y viviéndolo como si me jugara la vida. Y nada más y nada menos que "Como una ola", de la grandísima Jurado. También cantamos "Marinero de luces" y "La gata sobre el tejado". Yo veía a la rubia mirándome desde el otro sofá y la tía flipaba. Normal, la verdad, que una tía medio tajada esté a las 6 de la mañana encima de un sofá cantando una de la Jurado, debe ser de chiste. No, no hay vídeos, lo siento.

Y nada, hoy una mini resaca, todo el día en casita, cantando coplas a oscuras subida al sofá. Como un domingo cualquiera, vaya. Acabaré mi actuación con "All by myself" y me iré a fregar un poquito la casa, que da penita de ver.

A ver si un día de estos escribo sobre algo que últimamente me trae de cabeza: encontrar piso. Mucho, mucho más difícil que encontrar curro, lo juro. Aunque le he echado el ojo a un sótano-bodega monísimo, a ver si voy a verlo.

Una semana y ¡¡VACACIONES!! Joder, parece que el día nunca llega, putas ganas que tengo de pasarme 15 días tocándome el saxofón y rascando la botella de anís. Ains...

Bit.