Mostrando entradas con la etiqueta hijos de puta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hijos de puta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de marzo de 2013

Metro de Madrid: Estafa.

Buenas noches, niños y niñas. Hoy estoy muy cabreada. ¿Quién ha sido el culpable? Leed el título, coño.

Pues eso, este mes me he dormido un poco en los laureles, se me caducaba el abono mensual el día 5 (otra de las putadMARAVILLOSAS cosas del nuevo abono joven zona A, es fantastibuloso) y me he dado cuenta hoy. Como cojo bus antes que el metro, me ha tocado pagar 1.50 para llegar al metro, pero bueno, ya saco el abono en el metro y listo. ERROR.

Resulta que en la parada donde suelo coger el metro "las máquinas no están preparadas para este tipo de abonos" me ha dicho el segurata, con mucha mala follá el colega. Me he quedado entre patidifusa y entre cagándome en los santos del pelirrojo de los cojones. "A partir de Legazpi puedes recargarlo" añade con  muy mal tono, el mamón. He pagado mis dos euros (iba hasta la puta última parada, llegaba tarde a currar y no me iba a bajar dos paradas después para sacar el abono habiendo tenido que pagar otro 1.50 para poder entrar).

Y digo yo, cabezas pensantes del metro, ¿PARA QUÉ PUÑETAS ME HACEN USTEDES PAGAR CUATRO EUROS, CAMBIARME EL TIPO DE ABONO POR UNO MUCHÍSIMO MÁS INCÓMODO SI ENCIMA NO TIENEN SERVICIO EN TODAS LAS ESTACIONES? ¿ES QUE SUS SEÑORAS MADRES GASTARON TODO EL OXÍGENO QUE TENÍAN PARA FUMAR CANUTOS DE CUATRO EN CUATRO Y NO LES LLEGABA A LA PUTA PLACENTA? (Correcciones ante esto último no, que hoy he arrancado más de una oreja a algún tarugo gilipollas). ¿SE CREEN USTEDES MÁS LISTOS QUE NADIE?

Porque vamos, obligar a alguien a cambiar un servicio por otro que no puede usar, es de gilipollas integral. De subnormal. De imbécil. Demuestra una oligofrenia digna de estudio.

Yo ya tengo mi reclamación puesta. He intentado ser educada, amable no tanto. Que se pongan las pilas, que precisamente poco no pagamos.

En fin, me voy con el señor Javier Traité y su Historia torcida de España, a ver si me anima un poco la noche como sólo él sabe hacerlo. Ay, Xavi, cásate conmigo.

Bit.

jueves, 4 de octubre de 2012

Vuelta al cole.

Esta semana ha comenzado mi particular vuelta al cole. Después de una merecida semana de vacaciones, me ha tocado volver a la rutina de una forma un tanto estresante. No ya sólo por la vuelta al trabajo, sino porque durante mis últimos días de vacaciones, mi adorado paraíso al que suelo llamar casa, ha sido arrasado por un auténtico ciclón al que suelo llamar hermanas.

Sí, no hay nada más estresante a la vuelta de vacaciones que encontrarte tu casa llena de gente. Divertido, sí, pero estresante. Maletas hasta en la bañera, la nevera a reventar de comida que, de hecho, ya está empezando a caducar y el sofá overbooking total. Pero son mis hermanas (y sus respectivos acompañantes) y los tengo que querer.

Pero ya estamos a jueves, y todo ha vuelto a la normalidad. Relativamente. Una de mis hermanas trajo una maleta demasiado grande para "tres o cuatro días". Vamos, que se queda. Que este fin de semana me toca hacer sitio en el armario. Y yo que pensaba que eso era una leyenda urbana, una mierda para mi. En fin, ahora somos tres.

Pero volvamos a lo de la vuelta al cole. El trabajo. Mi apasionante y glamuroso trabajo. Uy, con esta carcajada seguro que baja la vecina a pedirme que me calle. No, en serio, mi trabajo. La verdad es que estaba preocupada porque mi jefe no me llamó en toda la semana. Creo que por fin, a sus 64 años, ha descubierto cuál es el agujero por donde mea y ya no le hago falta. Volví el lunes muerta de miedo por la cantidad indecente de trabajo que me esperaba. En mi empresa el concepto "vacaciones" es algo así como "tú vete, pero cuando vuelvas tendrás que hacer todo lo que hubieras hecho en esa semana de trabajo, aunque tengas que dormir aquí", pero como es demasiado largo, lo llamamos vacaciones. Mucho más cómodo. Pero para mi sorpresa, no fue así. Todo estaba hecho, apenas tuve que hacer un par de llamadas. Maravilloso.

La semana no podía ir mejor, apenas he tenido trabajo ni pufos que solucionar. Y hoy jueves, casi fin de semana. Pero no todo es perfecto, para nada. Hoy ha sido EL DÍA.

Me he levantado algo tarde, y entre pitos y flautas he acabado saliendo de casa sin desayunar y con el pelo a lo Michael Jackson pero en rubio. Un desastre. Llego al trabajo, me pongo a solucionar problemas técnicos con mi jefe, un par de llamadas y demás. Lo típico. Excepto porque el teléfono no ha dejado de sonar. Literalmente, no ha dejado de sonar en toda la puñetera mañanita. Meucci, te odio.

Pero el punto ágido ha llegado por la tarde. Y todo gracias a una señora, por llamarla de algún modo, altanera, borde, prepotente y maleducada a la que, con mucho gusto, hubiera cogido del pelo con sus carísimas mechas y la hubiera estampado contra el mostrador. Y sin inmutarme. El sexo es vida, señora, practíquelo.

Después de unos 30 cigarrillos y un cáncer de pulmón, he salido de trabajar, me he montado en el coche y he vuelto a casa. Agotada, cabreada, hambrienta y con muchas ganas de meterme en la cama. Un día más.

Bit.

martes, 21 de febrero de 2012

Si tienes un hijo subnormal...

Eurocopa, Plaza de Colón, y todos a una voz cantando aquello de "Si tienes un hijo subnormal, si tienes un hijo subnormal...no le trates mal, no le trates mal, hazle policía nacionaaaaaaaal". En aquellos momentos eso me parecía sólo una broma, una canción jocosa como la de Franco y el culo blanco, algo que cantábamos sin saber. Hoy en día, recuerdo todo eso, y me da pena. Mucha pena.

Niños y niñas, sí, voy a hablar de Valencia. Un grupo de estudiantes de un instituto público, hartos de no tener calefacción en clase, han decidido salir a la calle a manifestarse. Han decidido dejar de tragar y rebelarse, para que se les escuche, para que dejen de robarnos A TODOS. Porque sí, queridos amiguitos, nos han robado a TODOS. ¿Y qué hace la delegada de gobierno de turno? Sacar a los perros policía (los caninos no, esos son honorables) de dos patitas y hala, a repartir hostias contra estudiantes menores, padres, profesores y POLÍTICOS.

Después de ese ejercicio de vergüenza nacional, aquí no hay responsables. ¡¡Esto es España!! Aquí nunca hay responsables de nada. Los responsables de todo esto son los menores que lo único que han hecho es salir a la calle a exigir sus derechos. ¿Tenéis frío? Muy bien, sacamos a nuestros perros y que os calienten a hostias correteando por las calles de Valencia. Y asunto arreglado. Pues no, DIMISIÓN.  Eso es lo que vamos a exigir, que los responsables den la cara de una puta vez y dimitan para que otros más competentes y preparados se hagan cargo de la situación.

No es moral, ni legal, ya que nos ponemos, que los heridos de las cargas policiales sean llevados a un hospital para ser atendidos y la propia policía les haga darles los informes. Y donde antes teníamos 20 heridos ¡PLAS!, ahora tenemos 5 leves. Eso sí, 9 policías heridos. Se ve que no dieron suficientes porrazos y luego se liaron a palos entre ellos, porque de verdad que no lo entiendo.

Este tipo de cosas me hacen dejar de creer en los valores. Me siento engañada por un gobierno al que no he votado, que a parte de habernos robado durante 15 años (unos y otros, me da igual, son todos lo mismo), ahora aporrean a jóvenes y a mayores por igual por protestar. Por hacer uso de un derecho. Por obligar a un gobierno "democrático" a que se ponga las pilas, a que haga reformas y a que escuche al pueblo que lo ha puesto donde está. Porque yo tengo derechos y obligaciones, y ellos también. Pero sólo se nos explota a nosotros, poble clase trabajadora que nos mantiene y si se les ocurre abrir la boca para protestar, ZAS, policías a la calle y todo el mundo de vuelta calentito a su casa.

Estoy harta de ver cada día esas imágenes. Y más harta aún de los medios de comunicación que tergiversan las cosas porque es lo que conviene, porque es malo que la gente en sus casas vea lo que pasa en la calle. Y estoy HASTA LOS COJONES de la gente que vive tan bien que no les conviene quitarse la venda de los ojos. Que no ven que nos roban a todos por igual. Que no ven que el día de mañana, esos pueden ser sus hijos. Harta de un gobierno represor y de una sociedad que lo permite.

Bit.

lunes, 30 de enero de 2012

Canción de Hielo y Fuego (o cómo alguien elige morir por listillo).

Hielo y fuego te daba yo a ti, cerdo cabrón. Sí, sí, te hablo a ti, George R. R. Martin. La has cagado. Matando a quienes no debías la has cagado y mucho. A ver, gordo mamón de los cojones, ¿qué puta carencia afectiva tuviste de pequeño para escribir lo que has escrito? ¿Qué jodida enfermedad tenía la puta madre que te parió? ¿Lo ves normal? Eh, hijo de puta, ¿lo ves normal?

Pase que mataras a Robert, hasta puedo perdonar que le cortaras la cabeza a Eddard, pero lo de la Boda Roja ya pasa de castaño oscuro. ¿Era realmente necesario? ¿De verdad me vas a obligar a coger un puñetero avión y cantarte las cuarenta, que diría mi madre? Me has hecho llorar más que el día que murió Mufasa, y eso no te lo perdonaré nunca. Y ya puedes escribir lo que te salga de los cojones que no pienso comprar un puto libro más, ni seguir leyendo el que tengo entre manos.

Sólo deseo que ojalá pases 12 horas de vuelo al lado de Paulo Cohelo.

Bit.

martes, 17 de enero de 2012

Fraga, el hombre de mi vida

El domingo día 15 de Enero de 2012, en Madrid, murió Manuel Fraga, un gran...gran...gran hijo de puta. ¿Ya he captado vuestra atención? Bien, sigamos. Es que el título tiene tela, colega, pero no se me ocurría algo mejor. Pues eso, que la ha palmado el hermano mayor de Matusalén, y como el cabrón vive justo en frente de mi curro, he estado toda la mañana muy entretenida.

Primero llegaba tarde a trabajar (larga historia que os contaré otro día, cuando quiera morir echando espuma por la boca por las putas compañías telefónicas, a las que todos les vendemos nuestra alma y que hacen con nosotros lo que quieren. Me siento muy España vs Alemania. Hay que joerse), y resulta que la calle estaba tomada por medios de comunicación y policía. Sí, esos que pagamos entre todos y que me han pedido que ME IDENTIFIQUE. Perdone, caballero, pero si fuera terrorista no habría madrugado tanto. Voy a trabajar. A TRABAJAR. ¿Lo entiende? Ah, no, perdone, olvidaba que es usted funcionario. Siga, siga, no se corte, continúe tocándose la mandanga, que el sueldo corre de mi cuenta.

Pues eso, después del incidente, llego al trabajo. Leo la prensa. Ocho páginas con fotos y textos alabando al difunto. Y la foto de Palomares, que no falte. Qué bueno era. Padre de la Constitución. Gran figura de la democracia. De la derecha democrática. ¡¡QUE FUE MINISTRO DE FRANCO, COÑO!! Sí, joder, ese señor tan bajito con bigote y mala hostia. No, Hitler no, ese era alemán, yo os hablo del español. Que sí, coño, el de los pantanos. Bien, pues ese. Manda cojones que se rindan homenajes a personas (legalmente era considerado persona, ojo, que la justicia nunca fue lo nuestro) que participaron de forma activa en la política del régimen. Pero niños y niñas, ¡this is Spain! ¡And Spain is good! ¡Paella y jamón! ¡Siesta y carajillo! En fin, a mi es que estas cosas me pueden.

Pues eso, que la mañanita ha sido super cachonda y entretenida. Que no he hecho ni sombra, vaya, pero unas risas... Luego he intentado, tonta de mi, ir a la tienda de Orange que hay justo en frente, y casi me hacen placaje en el intento. Si hubiera llevado petardos, los hubiera tirado. No me hubiera cargado a nadie, pero un susto les daba. Y de paso yo me echaba unas risas de la hostia. Espero que si lo hubiera hecho, me pagarais la fianza, mamones. Que yo os quiero mucho muchito.

Poco más que añadir, de este señor no me apetece hablar, de repente parece que nos hemos olvidado de todo y este señor era un santo. Que no digo que no haya hecho cosas por la democracia, pero Fraga no nació en 1975 cuando murió el generalísimo hijodeputa sino unos pocos años antes. Pocos. JAJAJA. Vale, ya paro. Así es España, tenemos memoria selectiva. Y así nos va. Así nos va...

Bit.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

España, país de hijos de puta.

Hoy, hablando con el señor @Arehandoro (chicas, un partidazo, de verdá de la güena. Más majo que las pesetas, guapo, rico (lo será, creedme), cariñoso, inteligente...¡¡que me lo quitan de las manos!!) y matando el tiempo en el trabajo (si mi jefe me viera...) hemos empezado a divagar sobre política y, en definitiva, sobre los españoles y este carácter nuestro tan particular.

Generalmente me da por reír, y río por no llorar, pero es que es verdad, somos muy hijos de puta todos. Y encima parece que nos gusta demostrarlo, que no nos avergonzamos de lo que hacemos y ¡hala! qué más da, que se entere todo el mundo, a mi plin, yo duermo en Pikolín. Evidentemente, jamás me van a dar trabajo en una oficina de turismo, pero me puedo dar con un canto en los dientes por tener trabajo. Porque si por muchos de esos hijos de puta fuera, aquí no tenía trabajo ni el barrendero.

Me da por pensar en los medios de comunicación. Y automáticamente se me viene a la mente la palabra DEMOCRACIA, esa idea tan bonita (COMO IDEA) pero tan poco práctica a veces. Sin ir más lejos, ahora mismo. Los medios nos hacen creer en esa falsa idea de la democracia, nos hacen creer que existe, que nosotros tenemos la última palabra. ¡¡Qué equivocados que estamos todos, esto es España y somos unos hijos de puta!! Pero ellos también se equivocan. Gracias a internet (niños, en internet hay algo más que porno, ¡¡leed e informaos un poquito, que es gratis!!) el mundo entero se ha revolucionado. Todos (o casi todos, que Sálvame tiene mucha audiencia) hemos sido testigo de la revuelta global, hemos pedido un cambio. Desde los paises árabes hasta Estados Unidos, pasando por Europa. Y me he sentido orgullosa de ellos, de la gente que se echa a las calles, que lucha por el cambio, porque se respeten sus derechos. Porque, joder, estamos en pleno siglo XXI, hemos despertado. No vivimos con el temor al brazo represor de la Iglesia, nosotros elegimos a nuestros dirigentes de forma democrática para que luchen por nosotros, para tener una calidad de vida, para ser libres (AY QUE ME MEO TOA). Y todo esto es muy bonito, sí. Pero soy española, y aquí somos harina de otro costal. Aquí somos diferentes, esto es un mundo a parte, son otras normas, otras leyes.

En España somos muy hijos de puta. Y mientras miramos embobados cómo en otros países la gente se echa a la calle, nosotros estamos en el sofá haciendo zapping. Porque somos así, porque luchar por tus derechos cansa, y "si no hay bares yo paso". Que me podéis decir lo que queráis, pero esa es mi idea y no me lo quita nadie. Porque lo he visto con mis propios ojos y esa traición duele más que un tampax mal puesto. Nos ha pasado lo de siempre, nos hemos desinflado. Pero qué os voy a contar a vosotros, que como españoles (la mayoría de los lectores), estaréis hartos de verlo. Qué os voy a contar de un país que sólo parece unido cuando gana su selección. Un país donde impera el "me da igual a quién pisar para conseguir lo que quiero, porque soy español, y muy hijo de puta, y es así y es lo que hay".

No malinterpretemos. Soy española, y me gusta mucho esto. No sé, te das cuenta de lo mucho que te gusta donde vives cuando sales fuera. La comida es un asco, la gente es una mierda. Y los españoles somos muy mierdas, pero qué queréis que os diga, para aguantar una mierda ajena, me como la mía. Que al final se le coge cariño.

En definitiva, que somos todos muy hijos de puta, pero que como en casa en ningún sitio. Y aquí seguiré quejándome de lo mucho que me duele la herida, pero seguiré quitando la costra, porque la costra es mía y me la quito cuando quiero.

Bit.

lunes, 20 de junio de 2011

Diario de una dependienta en apuros (III)

Llevaba mucho, mucho tiempo sin escribir sobre mis frustraciones laborales. O al menos sin dedicarles más de cuatro líneas. En realidad, si lo pienso bien, llevaba mucho sin escribir, pero la verdad es que nunca tengo tiempo, me estoy dedicando a mi verdadera vocación. Pero hoy ya tocaba.

Lunes, día del profesional, en general mucho trabajo. La mañana más o menos tranquilita, tenía unas cosas pendientes que me han llevado casi toda la mañana y se ha pasado relativamente rápido. Hasta las 13:50 que ha llegado el cliente puñetero de última hora. Total, que mi compañero se ha pirado con toda su cara (hoy ha llegado a eso de las 10:20) encima sabiendo que yo tardo muchísimo más en llegar a mi casa y que apenas me da tiempo a comer. Pues nada, he salido casi a las 14:30. Corriendo para casa, a engullir como podía la comida y otra vez para el curro. La tarde puñetera también, no demasiada gente pero de los que dan por culo, y mi jefe de charleta, que para eso es el jefe. Cerramos, estamos haciendo caja y veo un cliente que me llama a través del escaparate. Yo me he hecho la loca, porque sé que eso significa salir media hora más tarde. Bueno, el hijo de puta ha llamado a la tienda por teléfono pidiendo que le abriéramos que era una CONSULTA RÁPIDA. Loscojones. Tronco, si vienes a comprar ropita para la niña y encima eres colega del jefe, llévatela, que se la pruebe en casa tranquilamente y si no le vale la devuelves que no te van a decir nada. Pues no, "lo siento mucho, se que estábais cerrados, blablabla" pero he acabado saliendo 45 minutos más tarde, con dos cojones.

Por otro lado, subo al servicio y me encuentro lo que me llevo encontrando tres meses: mi jefe tiene pérdidas. De dignidad, de memoria y de orina. Se jacta de que después de su operación "meo como un hombre, con espumita y todo". Vale, me parece guay, ¡¡PERO MEA DENTRO, MAMÓN!! Nada, todo regado, como si aquello fuera un bar.

Más cabreada que una mona, salgo de currar y ya mirando el reloj veo que no me da tiempo a hacer la compra en el super de mi barrio, asi que entro en el que hay junto al trabajo. Justo cuando entran unos 40 universitarios de risas que se van de botellón. Me parece genial que estéis de vacaciones, que vuestros papis os mantengan y que seáis super hamijitos felices, pero ojala os de un coma etílico y no os volváis a cruzar en mi camino. Para pagar un puto paquete de pan tostado he tardado otros 15 minutos.

Y ahora por fin en casa, sé que algo ha pasado porque en mi calle hay policía, pero en mi casa no es así que me la trae un poco al fresco. A cenar pescadito a la plancha y a ver un rato la tele relajada, que me lo merezco. Menos mal que el jueves es fiesta (que me ha tocado discutirlo hasta la saciedad con mi jefe porque me decía que no, que ese día se trabaja, y yo le decía que sí, que a trabajar viniera él porque esta que está aquí ni jarta vino trabajaba) y tenemos chachi barbacoa donde pienso beber hasta cagar los tapones de las botellas.

Y eso, queso, que odio a la gente. Cada día más.

Bit.

domingo, 29 de mayo de 2011

Democracia real.

Me he cuidado mucho de escribir sobre esto de forma precipitada. Y hoy, raro en mi, voy a ser algo comedida en cuanto a opiniones y formas de expresarlas. Quiero hablar hoy de lo que llevamos viviendo desde hace ya dos semanas en todo el país. Comenzó como una manifestación, la única forma de decirles a los que mandan lo que el resto opinamos. Y de repente se convirtió en una revolución. Una revolución pacífica que la clase política no se esperaba y ante la que no han sabido cómo actuar. Y eso ha quedado ampliamente demostrado.

Me indigna la situación actual, me indigna que se nos trate como a nada y que a cambio se nos pida todo. Pero mucho más me indigna que la clase política de este país siga sin querer entender lo que está pasando, y no actúe en consecuencia. Me indigna (por no decir que me jode, claramente) que durante la última semana de campaña electoral (y primera del movimiento), los políticos de un partido u otro hayan estado totalmente perdidos ante lo que pasaba. Primero condenan lo ocurrido, luego chupan el culo. En fin, políticos. Pero que después de que mi queridísima y excelentísima Presidenta de la Comunidad, la señora Aguirre, gane las elecciones, pida que se desaloje el campamento de Sol...es para cogerla del cuello y ahorcarla con sus propias arrugas. Esa hija de la grandísima puta (y que me perdone su madre, no tiene culpa de que en su época los anticonceptivos no se usaran) primero se hace la loca y capea el vendaval, y en cuanto todo pasa, zasca, a la puta calle todo el mundo. Pedazo de zorra, si esa gente tuviera una casa donde vivir y un trabajo al que acudir, no los tendrías acampados en tu puta plaza, ¿no crees? Mierda, eso de ser comedida me ha durado párrafo y medio, lo siento. Pero estas cosas me alteran.

Y luego, claro está, llega el desalojo por la fuerza. Todos hemos sido testigos de los lamentables acontecimientos de Barcelona. Todos hemos visto esas fotos, y algunos (una servidora, sin ir más lejos) hasta nos hemos emocionado. Sí, yo lloré viendo algunas imágenes. Y para que luego salga el desgraciado de turno, responsable único de aquello, y con sus dos cojones bien puestos (todo hay que reconocerlo, este tío los tiene) diga que lo volvería a hacer. Y se queda más ancho que largo, el mamón. Es en momentos como estos en los que me planteo qué hicimos mal. Porque si esto mismo hubiera ocurrido en Japón, ese desgraciado no sólo hubiese presentado su dimisión de forma inmediata, sino que probablemente estaría tomando mojitos con Bin Laden y Bob Esponja en el fondo del mar.

Pero no, esto es España, y esa es nuestra clase política. ESA clase política que SE SUPONE que nos representa. Y lo siento, pero no, a mi ese señor no me representa, ni la señora Aguirre, ni el señor Rodríguez Zapatero, ni el señor Rajoy, ni el señor Rubalcaba, ni la señorita Pajín. Lo siento de verdad pero me niego a que una panda de hijos de puta incompetentes esten jugando con mi futuro y el de todos. El pueblo ha hablado, harto de tanta bazofia, harto de manipulaciones, mentiras y saqueos. Y cuando miles y miles de personas guardan silencio a la vez, cuando millones de personas se manifiestan a lo largo de todo el país de forma pacífica...¿no merecemos un cambio?

Sólo espero que esto no se apague. Hemos hecho historia, algún día podremos decir orgullosos que nosotros vivimos esto, que todos colaboramos para que esto ocurriera. Yo me siento muy orgullosa de cada persona que, de una forma u otra, han participado para que hayamos llegado hasta aquí. Medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco de lo que está pasando, pese a que vivimos en la era de la desinformación y de la información manipulada. Pero somos más fuertes, y gracias a internet y a las redes sociales, el mundo ha visto con sus propios ojos todo lo que se está viviendo. Y nos apoyan, desde todas partes del mundo.

Gracias de verdad, y todo mi ánimo y mi apoyo a todas las acampadas, a las asambleas de barrios y a las concentraciones en las embajadas de todo el mundo. Y hoy en especial a París.

Sólo pedimos algo justo. Democracia.

Bit.

viernes, 4 de marzo de 2011

Esto es España.

Cada día tengo más claro que las personas, por norma general, somos gilipollas. Pero gilipollas de libro. Podéis hacer la prueba: humilla a alguien y volverá a por más. Así de simple, parece que nos gusta, que el masoquismo es algo innato. Los animales, por otra parte, son más susceptibles de "entender" eso que a nosotros tanto nos cuesta. Coge un periódico, enrróllalo y dale en los morros a un perro, verás que no vuelve. Pero las personas no somos así. Camarero, póngame otra.

Así, en España, nos va como nos va. Buena frase aquella de que cada pueblo tiene el gobierno que merece. Totalmente de acuerdo. Y como esto es España, aquí todos callados como putas, que es tradición. Cuesta mucho trabajo eso de plantar cara y decir "qué carajo está pasando aquí". Ya me gustaría a mi ver aquí lo que nuestros vecinos del sur (sí, al otro lado del charco también hay parte de territorio nacional, aunque algunos sólo se acuerden cada cuatro años) están liando en sus respectivos patios de vecinas. Y ya me gustaría a mi ver a nuestros gobernantes aguantar como lo hace el colega libio. Que, ojo, yo si pudiera le pasaba la cuchilla, por cabrón, pero el tío los tiene bien puestos. Pero aquí esas cosas no pasan. Mismo perro, diferente collar, y todos tan contentos. Con dos cojones.

No hemos tenido suficiente con aquellas grandes cagadas del pasado, gordas que te rilas. Ahora, nos entretienen además, para no pensar en la crisis y tal, con pequeñas "chorraditas" que dan ganas de echarse a reir. O a llorar. ¿Que la DGT ha dejado de recaudar el pastizal al que se habían acostumbrado? No pasa nada, bajamos el límite de velocidad. Que los cabroncetes de los conductores van a pagar pero bien. Eso sí, de arreglar radares nada, que es mucho dinero. Y decimos que es como en EEUU (como si eso fuese garantía de ser bueno, hay que joderse) y todos tan contentos. ¿Que hay que rebajar el gasto público? Apagamos luces, total, como ahora los coches van más despacito, no necesitan tanta. Eso sí, también revisamos el sueldo a los funcionarios, pero a los políticos ni tocarlo. En qué cabeza cabe que Fulanito de Tal deje de cobrar los tres sueldazos que se lleva. Que me cuenten a mi cómo va a mantener las cuatro casas que tiene en la playa. Pobre, bastante ha trabajado ya como diputado como para encima tener que quitarle eso. Siete años, ni más ni menos. Los demás que trabajen hasta los 67, que la clase media aguanta carros y carretas.

Y como esto es España, aquí nadie va a decir ni mu. Así nos va. Triste, lamentable. No quiero ni pensar en lo que pasará cuando unos dejen de calentar el asiento para que pasen a calentarlo otros. Voy a ir haciéndome el pasaporte.

Bit.