Me gusta vivir donde vivo. Un barrio tranquilo, a las afueras de Madrid, pero te plantas en Sol en 15 minutos. Hay muchos parques, niños jugando a la pelota en las plazas de debajo de sus casas mientras sus madres echan un ojo de vez en cuando desde la ventana de la cocina. Señores mayores que se paran a hablar con cualquiera dispuesto a eschucharles. No sé, un barrio normal, de los de siempre.
Nunca le había visto grandes desventajas, excepto lo de tardar una hora en llegar a trabajar, hasta ahora. No hay restaurantes de sushi que repartan por mi zona. Hay restaurantes chinos, kebabs, incluso algún libanés cutre. Tenemos Telepizza, McDonalds y Burguer King muy cerca. Pero NO HAY UN JODIDO SUSHI BAR CERCA. Y en eso he invertido parte de mi tarde, en localizar un sitio que estuviera medianamente a mano (según Google Maps a unos 5.6 km) y que repartieran por aquí.
Y ahora estoy nerviosa, retorciéndome mientras miro el reloj, esperando que a las 21.15 llamen a la puerta y por fin llegue mi ansiada cena. Porque ni siquiera estoy totalmente segura de que vaya a llegar, y mi chico me ha quitado la custodia del teléfono para que no llame cada cinco minutos preguntando por mi pedido.
No, no estoy loca ni embarazada, QUIERO CENAR SUSHI.
Bit.
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domingo, 4 de noviembre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
Porque la vida puede ser...estresante.
Buenas noches, niños y niñas. Antes de nada, un consejo: aprended a decir NO y VETE A TOMAR POR CULO UN RATITO, MAJA. En serio, os será muy útil.
Todo empezó hace dos semanas con un inocente "voy a Madrid a pasar unos días con mis hijas" y aún no ha acabado. Sí, mi madre está aquí, y a pesar de que no paramos de discutir y gritar, en el tiempo que le queda libre se dedica a reformarme la casa y la vida. No puedo ponerme un tampón sin preguntarle antes dónde coño los ha metido, no soy capaz de encontrar el papel de cocina ni las tijeras para cortarme las uñas. Agotador.
Y vale, no es que yo sea el adalid del orden, pero al menos soy capaz de saber dónde guardo las cosas y luego (aquí viene lo gracioso) ACORDARME. Porque la señora, con toda su buena fe y sus 40 años llevando su casa, pone cada cosa donde mejor le parece, pero luego no es capaz de recordar dónde. Y ahí vienen los líos.
Por otro lado está mi hermana, la única persona que conozco capaz de dejar a Hitler como un simpático alemán con bigote gracioso. No se soportan, no se toleran, cuando están juntas en casa es necesario (y creo que obligatorio) llevar uno de esos cascos que se usan en las obras. Los objetos vuelan sin una diana concreta y las palabras con capaz de cortar diamantes. Y a mi cada vez se me cae más el pelo.
Y por último mi amado novio, compañero fiel y crítico feroz. Y en medio de todo eso estoy yo, como responsable suprema de todo lo que pasa. Sintiéndome culpable porque mi pareja tenga que convivir con esto y sufrir las manías de su neurótica suegra. Sintiéndome culpable porque no puedo evitar que mi hermana y mi madre se enzarcen en una batalla épica cada vez que pasan cinco minutos en la misma habitación. Y sintiéndome fatal porque no soy capaz de disfrutar unos días con mi madre.
Luego os extrañaréis de que haya entrado en un cortinglés con una escopeta de caza y haya matado a todas las de "¿No quiere probar una muestra de Eau de cacá?". Y claro, mis vecinos siempre dirán eso de "Siempre saludaba".
Bit.
Todo empezó hace dos semanas con un inocente "voy a Madrid a pasar unos días con mis hijas" y aún no ha acabado. Sí, mi madre está aquí, y a pesar de que no paramos de discutir y gritar, en el tiempo que le queda libre se dedica a reformarme la casa y la vida. No puedo ponerme un tampón sin preguntarle antes dónde coño los ha metido, no soy capaz de encontrar el papel de cocina ni las tijeras para cortarme las uñas. Agotador.
Y vale, no es que yo sea el adalid del orden, pero al menos soy capaz de saber dónde guardo las cosas y luego (aquí viene lo gracioso) ACORDARME. Porque la señora, con toda su buena fe y sus 40 años llevando su casa, pone cada cosa donde mejor le parece, pero luego no es capaz de recordar dónde. Y ahí vienen los líos.
Por otro lado está mi hermana, la única persona que conozco capaz de dejar a Hitler como un simpático alemán con bigote gracioso. No se soportan, no se toleran, cuando están juntas en casa es necesario (y creo que obligatorio) llevar uno de esos cascos que se usan en las obras. Los objetos vuelan sin una diana concreta y las palabras con capaz de cortar diamantes. Y a mi cada vez se me cae más el pelo.
Y por último mi amado novio, compañero fiel y crítico feroz. Y en medio de todo eso estoy yo, como responsable suprema de todo lo que pasa. Sintiéndome culpable porque mi pareja tenga que convivir con esto y sufrir las manías de su neurótica suegra. Sintiéndome culpable porque no puedo evitar que mi hermana y mi madre se enzarcen en una batalla épica cada vez que pasan cinco minutos en la misma habitación. Y sintiéndome fatal porque no soy capaz de disfrutar unos días con mi madre.
Luego os extrañaréis de que haya entrado en un cortinglés con una escopeta de caza y haya matado a todas las de "¿No quiere probar una muestra de Eau de cacá?". Y claro, mis vecinos siempre dirán eso de "Siempre saludaba".
Bit.
lunes, 27 de junio de 2011
Si no lo digo, reviento.
Hoy ha sido un día de mierda. Así, sin más.
Esta mañana se presenta una chica muy maja en la tienda preguntando por mi jefe. Bien, resulta que la chica es de una famosisísima productora y que van a grabar un programa en mi tienda. El viernes. Sí, sí, EL VIERNES. Y yo, como no puede ser de otra forma, trabajo ese día. El día en el que empezaban mis vacaciones. MIS VACACIONES. Después de una dura negociación con el jefe, he accedido a trabajar por la mañana, a cambio de incorporarme más tarde y tener un par de días más de vacaciones, porque "como tú controlas mejor que nadie el tema de la ropa, necesitamos que estés aquí". Siesquesoyimbécil, joder. Pero vamos, que he quedado como la más mejor de las empleadas del mundo entero que se sacrifica por la empresa (¡¡dos días más de vacaciones!! ¡¡YUHUUUU!! Os van a dar por el culo, mamones). Después del sofoco que me he pegado con eso, cuando ya casi acariciaba con mis deditos las malditas vacaciones, me he ido a desayunar tranquilamente: napolitana de chocolate y café. Para la depre.
Por la tarde la cosa ha sido mucho, MUCHO mejor. Resulta que se me han presentado cuatro sudacas (sí, despectivamente lo digo, ¿y qué? es mi blog y me lo follo cuando quiero) borrachos como una cuba. De hecho han entrado bebiendo y al irse se han dejado la bebida en las escaleras. Bueno, entran justo cuando llega mi jefe "menosmalquenomecomoelmarrónyosola" he pensado aliviada. Loscojones, si lo llego a saber me hago el harakiri o me cuelgo de un foco, hubiese sido mejor y menos doloroso. Pues nada más entrar, uno de esos cabestros me ha tirado la mesa de las rebajas y casi me desmonta un escaparate. Encima un pestazo a vino en toda la tienda flipante. Yo no sabía dónde meterme, sobre todo cuando ha llegado la "mejorclientasuperpija" que me adora y a la que a pesar de todo también adoro.
- ¿Ese bolso se vende? (uno de los borrachos a la "mejorclientasuperpija")
- No, señor, ese bolso es suyo, lleva sus iniciales. (un LV monísimo divino de la muerte, hoyga)
La tía con una cara entre el asco, el asombro y el miedo. Acojonante. Me la he llevado a la planta de abajo y me he disculpado, yo estaba al borde de las lágrimas y la desesperación, porque encima los tíos no paraban de hacer comentarios totalmente fuera de lugar y algo subiditos de tono. Y la pequeña y dulce Bit allí, aguantando estoicamente. La "mejorclientasuperpija" se ha ido guiñándome un ojo y deseándome suerte. En serio, la tengo que adorar, es un cielo. Yo he seguido aguantando, recogiendo todo lo que tiraban, contestando todas las dudas mientras me miraban raro, con una media sonrisa forzada y al borde de las lágrimas de nuevo, mientras mi jefe intentaba torearlos. Les he cobrado y he corrido escaleras abajo como alma que lleva el diablo a encerrarme en el almacén para poder berrear a gusto.
Después me llega otra tía en plan "señorita, o sea, tenemos muchísima prisa y quiero que nos atienda ya, rapídisimo todo y tal". Vamos, una puta pija petarda de las de toda la vida, con ese acento quieroserdelaMoralejaperonopuedo de las que dan ganas de hostiar. Encima en plan prepotente que te cagas como si yo no tuviera ni puta idea. Ahí minipunto para mi jefe, que le ha callado la boca diciendo que YO era la experta, la otra se ha tenido que callar la boca. Por imbécil.
Y como colofón final, otra imbécil ha ido quejándose a mi jefe que hace unos meses vino y "la señorita que había no me atendió bien, parecía que no tenía ganas de vender". Imbécil, con gilipollas como tú que no haces más que poner pegas es MUY difícil. Si no tengo lo que quieres, qué hago, ¿lo pinto? Suficiente con que no te mandé a la mierda y encima te puse una sonrisa, payasa retrasada.
Ofún, qué agustico me quedao.
Y luego chachi guay, que he ido con mi más mejor y más guapa mami a tomar unos tintos en una terraza y a cotorrear como posesas. Que con el calor que hacía casi morimos. Eso sí, me han dado ganas de estampar al camarero y mearme en su corona de flores. Encima de lento no se enteraba de nada. Y luego mi más mejor mami está en paro, hay que joderse.
Y bueno, mucho calor, el SPM cada vez me jode más y tengo muchas ganas de pillar las vacaciones. No sé, aunque no me vaya a ninguna parte pero podré pasarme el día durmiendo, leyendo, viendo series...y esperando como agua de mayo que venga esta gentuza para pasarme dos semanas bebiendo como una perra. Y a ver si me pagan de una puta vez, joder, que NECESITO comprarme unos zapatos bonitos. Y un bolso. Y otro vestido. Ainsssss...
Esta mañana se presenta una chica muy maja en la tienda preguntando por mi jefe. Bien, resulta que la chica es de una famosisísima productora y que van a grabar un programa en mi tienda. El viernes. Sí, sí, EL VIERNES. Y yo, como no puede ser de otra forma, trabajo ese día. El día en el que empezaban mis vacaciones. MIS VACACIONES. Después de una dura negociación con el jefe, he accedido a trabajar por la mañana, a cambio de incorporarme más tarde y tener un par de días más de vacaciones, porque "como tú controlas mejor que nadie el tema de la ropa, necesitamos que estés aquí". Siesquesoyimbécil, joder. Pero vamos, que he quedado como la más mejor de las empleadas del mundo entero que se sacrifica por la empresa (¡¡dos días más de vacaciones!! ¡¡YUHUUUU!! Os van a dar por el culo, mamones). Después del sofoco que me he pegado con eso, cuando ya casi acariciaba con mis deditos las malditas vacaciones, me he ido a desayunar tranquilamente: napolitana de chocolate y café. Para la depre.
Por la tarde la cosa ha sido mucho, MUCHO mejor. Resulta que se me han presentado cuatro sudacas (sí, despectivamente lo digo, ¿y qué? es mi blog y me lo follo cuando quiero) borrachos como una cuba. De hecho han entrado bebiendo y al irse se han dejado la bebida en las escaleras. Bueno, entran justo cuando llega mi jefe "menosmalquenomecomoelmarrónyosola" he pensado aliviada. Loscojones, si lo llego a saber me hago el harakiri o me cuelgo de un foco, hubiese sido mejor y menos doloroso. Pues nada más entrar, uno de esos cabestros me ha tirado la mesa de las rebajas y casi me desmonta un escaparate. Encima un pestazo a vino en toda la tienda flipante. Yo no sabía dónde meterme, sobre todo cuando ha llegado la "mejorclientasuperpija" que me adora y a la que a pesar de todo también adoro.
- ¿Ese bolso se vende? (uno de los borrachos a la "mejorclientasuperpija")
- No, señor, ese bolso es suyo, lleva sus iniciales. (un LV monísimo divino de la muerte, hoyga)
La tía con una cara entre el asco, el asombro y el miedo. Acojonante. Me la he llevado a la planta de abajo y me he disculpado, yo estaba al borde de las lágrimas y la desesperación, porque encima los tíos no paraban de hacer comentarios totalmente fuera de lugar y algo subiditos de tono. Y la pequeña y dulce Bit allí, aguantando estoicamente. La "mejorclientasuperpija" se ha ido guiñándome un ojo y deseándome suerte. En serio, la tengo que adorar, es un cielo. Yo he seguido aguantando, recogiendo todo lo que tiraban, contestando todas las dudas mientras me miraban raro, con una media sonrisa forzada y al borde de las lágrimas de nuevo, mientras mi jefe intentaba torearlos. Les he cobrado y he corrido escaleras abajo como alma que lleva el diablo a encerrarme en el almacén para poder berrear a gusto.
Después me llega otra tía en plan "señorita, o sea, tenemos muchísima prisa y quiero que nos atienda ya, rapídisimo todo y tal". Vamos, una puta pija petarda de las de toda la vida, con ese acento quieroserdelaMoralejaperonopuedo de las que dan ganas de hostiar. Encima en plan prepotente que te cagas como si yo no tuviera ni puta idea. Ahí minipunto para mi jefe, que le ha callado la boca diciendo que YO era la experta, la otra se ha tenido que callar la boca. Por imbécil.
Y como colofón final, otra imbécil ha ido quejándose a mi jefe que hace unos meses vino y "la señorita que había no me atendió bien, parecía que no tenía ganas de vender". Imbécil, con gilipollas como tú que no haces más que poner pegas es MUY difícil. Si no tengo lo que quieres, qué hago, ¿lo pinto? Suficiente con que no te mandé a la mierda y encima te puse una sonrisa, payasa retrasada.
Ofún, qué agustico me quedao.
Y luego chachi guay, que he ido con mi más mejor y más guapa mami a tomar unos tintos en una terraza y a cotorrear como posesas. Que con el calor que hacía casi morimos. Eso sí, me han dado ganas de estampar al camarero y mearme en su corona de flores. Encima de lento no se enteraba de nada. Y luego mi más mejor mami está en paro, hay que joderse.
Y bueno, mucho calor, el SPM cada vez me jode más y tengo muchas ganas de pillar las vacaciones. No sé, aunque no me vaya a ninguna parte pero podré pasarme el día durmiendo, leyendo, viendo series...y esperando como agua de mayo que venga esta gentuza para pasarme dos semanas bebiendo como una perra. Y a ver si me pagan de una puta vez, joder, que NECESITO comprarme unos zapatos bonitos. Y un bolso. Y otro vestido. Ainsssss...
jueves, 31 de marzo de 2011
Pequeña...tan pequeña.
Prometí que hoy iba a publicitar un proyecto nuevo, de unas personas fabulosas que están super ilusionados y que está saliendo bastante bien. Equipo de Chachipistachi, por favor perdonadme, pero no puedo. Lo siento, aquí vengo a volcar toda mi mala leche y hoy tengo para agriar a todas las vacas del norte. Pero luego, o mañana, tenéis esto listo. Lo siento, Mer, te debo una.
El día ha empezado bien, como todos, con sueño. Bueno, llegaba algo tarde a trabajar, así que ha tocado ir a la carrera. A eso de las 11:30 mi jefe me dice que se va a esquiar. Salgo a fumarme un cigarro y a maldecir porque hace un buen día que te cagas, y tú, imbécil, estás en la puerta de la puta tienda. Pero nada, poco trabajo, mucho tiempo libre para pensar, y muchos cabreos tontos que me cojo conmigo misma. Porque me quiero tanto que estoy empezando a odiarme.
Hora de comer, viene a verme un amiga y me voy con ella. Mis 3 horas de asueto, lo mejor del día sin duda. Luego llamadas varias que me hacen querer matar a alguien, demasiadas cosas que hacer, poco tiempo y al final no me ha salido ninguna como debía. Salgo y voy al cajero a hacer una recarga que me habían encargado, mi sorpresa no es que no tenga dinero, es que estoy en negativo.Ladrones Señores de Caja Madrid, ¿POR QUÉ COJONES HA PASADO UNA PUTA SEMANA Y NADIE SE HA DIGNADO A INGRESAR EL DINERO EN MI CUENTA? No es normal que en una semana no se haya hecho el ingreso, me niego. Eso sí, estos mañana se van a acordar de mi. Vamos, faltaría más.
Pues nada, no he podido hacer eso, ahora para casa, para llegar y que me estén tocando las pelotas. Día MUY completo, la verdad. Sólo tengo ganas de terminar de escribir esto, fumarme un cigarro y meterme en la cama. Y como si cae un meteorito, no pienso inmutarme.
Y deseando que sea sábado, poder salir y despejarme, los mojitos me esperan. Y olvidarme de esta infernal semana, que llevo toooda la semanita con los nervios de punta, saltando por cualquier cosa, estresada, irascible, enfadada...en fin, que necesito vacaciones, aunque al final no sean como las había planeado.
Qué pequeña se siente una cuando todo sale del revés. Pequeña, muy muy pequeña.
Bit.
El día ha empezado bien, como todos, con sueño. Bueno, llegaba algo tarde a trabajar, así que ha tocado ir a la carrera. A eso de las 11:30 mi jefe me dice que se va a esquiar. Salgo a fumarme un cigarro y a maldecir porque hace un buen día que te cagas, y tú, imbécil, estás en la puerta de la puta tienda. Pero nada, poco trabajo, mucho tiempo libre para pensar, y muchos cabreos tontos que me cojo conmigo misma. Porque me quiero tanto que estoy empezando a odiarme.
Hora de comer, viene a verme un amiga y me voy con ella. Mis 3 horas de asueto, lo mejor del día sin duda. Luego llamadas varias que me hacen querer matar a alguien, demasiadas cosas que hacer, poco tiempo y al final no me ha salido ninguna como debía. Salgo y voy al cajero a hacer una recarga que me habían encargado, mi sorpresa no es que no tenga dinero, es que estoy en negativo.
Pues nada, no he podido hacer eso, ahora para casa, para llegar y que me estén tocando las pelotas. Día MUY completo, la verdad. Sólo tengo ganas de terminar de escribir esto, fumarme un cigarro y meterme en la cama. Y como si cae un meteorito, no pienso inmutarme.
Y deseando que sea sábado, poder salir y despejarme, los mojitos me esperan. Y olvidarme de esta infernal semana, que llevo toooda la semanita con los nervios de punta, saltando por cualquier cosa, estresada, irascible, enfadada...en fin, que necesito vacaciones, aunque al final no sean como las había planeado.
Qué pequeña se siente una cuando todo sale del revés. Pequeña, muy muy pequeña.
Bit.
viernes, 11 de febrero de 2011
¡Qué estrés!
Día completito donde los haya. Me levanto con tiempo, para prepararme sin prisas, salir antes de casa y desayunar algo en el bar de siempre. Pero no, el metro se ha puesto en mi contra, y tras largos y angustiosos minutos averiados, he llegado a trabajar a las 9:58. Adiós desayuno, hola mañana infernal. Me he tirado una pared de pantalones, vuelta a ordenar, estadillos de pantalones y chaquetas, llamadas pendientes, etc. Mi jefe el concepto de "vacaciones" no lo ha pillado, se cree que en un día debo hacer lo que no voy a hacer los dos días que no iré a currar. Alucino pepinillos. Encima, como es CORTO y CABEZOTA, puedes explicarle cuatrocientasveintinuevemilnovecientastreinta veces algo, que el tío no lo pilla. Y luego me llama exagerada...
Vuelta a casa, comer, acicalar un poco el salón, que parecía que había pasado por ahí Atila, y vuelta al trabajo. ¡¡Tres horas, tres horas!! Muchísimo trabajo, pero con una sonrisilla de satisfacción, como no podía ser de otra manera. Decido tomarme mis 5 minutos de descanso, me salgo a echarme un cigarrito y justo al encenderlo se para ante mí un señor mayor con cara de mal follado.
- Señorita, no debería usted fumar, eso es muy perjudicial para su salud.
Ante eso no me han quedado más cojones que sonreir, porque entre el estrés que llevaba encima y que veía que el mamón me iba a dar el cigarrito, o sonreía muy profesionalmente o me cagaba en sus vivos, sus muertos y en los que aún no han nacido. Pero nada, el tío dale que dale.
- No, no se ría, esto no es para tomarlo a broma. (¡¿¡¿¡¿WTF!?!?!?) Se lo digo yo, que lo dejé. El tabaco es malo, a parte del cáncer de pulmón, de garganta, etc, se le puede caer el pelo, los dientes...y dicen que dejar de fumar engorda. Usted aún es joven y eso lo puede evitar, además, sólo se pasa mal los primeros días. Déjelo en vacaciones, que puede dormir más y se acordará menos de fumar...
Y así hasta que me he acabado el piti. Yo ya no sabía qué hacer ni dónde meterme, me he limitado a mantener la puta sonrisita por no hacer lo ya mencionado antes. Con un cabreo monumental por lo del viejo, estrés, cansancio, etc, he entrado y he seguido trabajando. Os lo juro, me gustaría aprender idiomas para blasfemar con más variedad. El castellano y el arameo ya me parecen insuficientes, con lo que molaría ir por ahí blasfemando en turco, en mandarín, o algo que suene así chungo.
Luego he tenido una interesante batalla con las cazadoras. A ver, cualquier mente normal ve un marrón y un marrón un poquitiiiito más claro (os lo juro, UN puto tono de diferencia) y les denomina marrón, marronus comunus para los latinos. Pues no, ahora resulta que uno es "Panamá" y el otro es "Mountain Bronw". De verdad, en momentos como ese pienso en el hijodelagrandísima puta que estará cobrando una pasta por poner nombres absurdos y rascarse las bolas. Claro, que así se justifica un sueldo. A paro los mandaba yo a todos, panda de maricones (no confundir con los gays. Los maricones son generalmente heterosexuales con tendencia a dar por culo al prójimo simplemente porque existen. Y sin vaselina).
He llegado a casa, he pedido pizza, he cenado y me he puesto a organizar el corral. Lista de tareas pendientes:
- Lavar los platos, ya no me quedan tenedores limpios.
- Hacer la maleta.
- Imprimir los billetes.
- Depilarme.
- Hacerme las uñas.
- Ducharme y ponerme divain de la muerte.
- Seguir cagándome en los muertos del viejo de las pelotas.
Ahora mismo me estoy tomando un descansito y puedo decir orgullosa que, a cuatro horas de tener que salir de casa, he hecho la maleta, he fregado casi todos los platos y he dado por imposible lo de los billetes. Me siento tan orgullosa de mi misma...
Poco más, voy a continuar con mis labores, con la BSO de Dirty Dancing a toda mecha. Volveré a cagarme en todo cuando me salte un anuncio de Sergio Dalma en el espotifai.
Os escribo desde la ciudad Condal!
Bit.
Vuelta a casa, comer, acicalar un poco el salón, que parecía que había pasado por ahí Atila, y vuelta al trabajo. ¡¡Tres horas, tres horas!! Muchísimo trabajo, pero con una sonrisilla de satisfacción, como no podía ser de otra manera. Decido tomarme mis 5 minutos de descanso, me salgo a echarme un cigarrito y justo al encenderlo se para ante mí un señor mayor con cara de mal follado.
- Señorita, no debería usted fumar, eso es muy perjudicial para su salud.
Ante eso no me han quedado más cojones que sonreir, porque entre el estrés que llevaba encima y que veía que el mamón me iba a dar el cigarrito, o sonreía muy profesionalmente o me cagaba en sus vivos, sus muertos y en los que aún no han nacido. Pero nada, el tío dale que dale.
- No, no se ría, esto no es para tomarlo a broma. (¡¿¡¿¡¿WTF!?!?!?) Se lo digo yo, que lo dejé. El tabaco es malo, a parte del cáncer de pulmón, de garganta, etc, se le puede caer el pelo, los dientes...y dicen que dejar de fumar engorda. Usted aún es joven y eso lo puede evitar, además, sólo se pasa mal los primeros días. Déjelo en vacaciones, que puede dormir más y se acordará menos de fumar...
Y así hasta que me he acabado el piti. Yo ya no sabía qué hacer ni dónde meterme, me he limitado a mantener la puta sonrisita por no hacer lo ya mencionado antes. Con un cabreo monumental por lo del viejo, estrés, cansancio, etc, he entrado y he seguido trabajando. Os lo juro, me gustaría aprender idiomas para blasfemar con más variedad. El castellano y el arameo ya me parecen insuficientes, con lo que molaría ir por ahí blasfemando en turco, en mandarín, o algo que suene así chungo.
Luego he tenido una interesante batalla con las cazadoras. A ver, cualquier mente normal ve un marrón y un marrón un poquitiiiito más claro (os lo juro, UN puto tono de diferencia) y les denomina marrón, marronus comunus para los latinos. Pues no, ahora resulta que uno es "Panamá" y el otro es "Mountain Bronw". De verdad, en momentos como ese pienso en el hijodelagrandísima puta que estará cobrando una pasta por poner nombres absurdos y rascarse las bolas. Claro, que así se justifica un sueldo. A paro los mandaba yo a todos, panda de maricones (no confundir con los gays. Los maricones son generalmente heterosexuales con tendencia a dar por culo al prójimo simplemente porque existen. Y sin vaselina).
He llegado a casa, he pedido pizza, he cenado y me he puesto a organizar el corral. Lista de tareas pendientes:
- Lavar los platos, ya no me quedan tenedores limpios.
- Hacer la maleta.
- Imprimir los billetes.
- Depilarme.
- Hacerme las uñas.
- Ducharme y ponerme divain de la muerte.
- Seguir cagándome en los muertos del viejo de las pelotas.
Ahora mismo me estoy tomando un descansito y puedo decir orgullosa que, a cuatro horas de tener que salir de casa, he hecho la maleta, he fregado casi todos los platos y he dado por imposible lo de los billetes. Me siento tan orgullosa de mi misma...
Poco más, voy a continuar con mis labores, con la BSO de Dirty Dancing a toda mecha. Volveré a cagarme en todo cuando me salte un anuncio de Sergio Dalma en el espotifai.
Os escribo desde la ciudad Condal!
Bit.
lunes, 3 de enero de 2011
Todo lo que viene de Oriente, trae problemas.
Lo sé, soy consciente de que tengo esto algo abandonado. Pero entre las peleas con el despertador y el hígado, no me da tiempo a nada. Días de fiestas, familiares y no tanto, y como no podía ser de otra manera, días largos y agotadores en el trabajo. Sí, amigos, me cago en Oriente, en la estrella y en los tres padres (digo, Reyes) Magos. Y también me cago en la gente que deja las compras para última hora (como dato informativo diré que a mi aun me quedan regalos por comprar, pero claro, si no me dejan...)
La Nochevieja genial, bastante parecida a la que publiqué hace mes y pico. Momentos emotivos, graciosos, patéticos...adoro a mi familia, qué cojones. Y también adoro a mis amigas y sus tacones rotos a las 6 de la madrugada. Super divertido, oigan.
Otro año más, al fin y al cabo, que espero que sea tan bueno como el 2010. Y espero seguir contándolo aquí. Mañana, si estoy de humor y tengo tiempo, escribo mis propósitos de año nuevo, esos que no voy a cumplir pero que si no los tienes la gente te mira raro. Tradición.
Bit.
La Nochevieja genial, bastante parecida a la que publiqué hace mes y pico. Momentos emotivos, graciosos, patéticos...adoro a mi familia, qué cojones. Y también adoro a mis amigas y sus tacones rotos a las 6 de la madrugada. Super divertido, oigan.
Otro año más, al fin y al cabo, que espero que sea tan bueno como el 2010. Y espero seguir contándolo aquí. Mañana, si estoy de humor y tengo tiempo, escribo mis propósitos de año nuevo, esos que no voy a cumplir pero que si no los tienes la gente te mira raro. Tradición.
Bit.
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