Esta vez tengo excusa y de las buenas, ¡¡es real!! Un ser adorable y achuchable al que llamaremos Cu, me ha tenido el ordenador secuestrado 5 días, pero ahora funciona de putísima madre. Y aquí estoy, trasteándolo de nuevo más feliz que un guarro en un charco.
Semana de lo más extraña, hoy concretamente día agotador. Ganas de mandar a la mierda el trabajo aumentando. Si no fuera porque me encanta lo que hago, me hacía la maleta y me iba a Londres a darle por culo a mi hermana hasta: a) Encontrar trabajo. b) Que se me acabe el dinero y tenga que volver. c) Que me mande ella antes de vuelta de una patada en el culo porque no me soporta. Ninguna de las tres opciones me termina de convencer del todo, pero ya se verá.
Como he dicho, semana de lo más extraña, sobre todo la noche del lunes. Obviamente salí de fiesta, y pasaron dos cosas que aún no me acabo de explicar.
1. Como siempre, cogí un taxi para llegar al centro. El taxista juró que me conocía. Lo juró y lo perjuró y acabé creyéndole. Creo, y me da miedo pensarlo, que se trataba del famoso "JoseLuí", un taxista muy majo que conocimos una noche, que nos dejó fumar y al que le juramos amor eterno. Al final me acabó dando su mv del trabajo y el personal, por si necesitaba que me fuera a buscar a alguna parte en cualquier momento. Muy muy majo el colega, pero sigo pensando quién coño será y de qué noche loca me conoce.
2. En algún momento de poca lucidez, se ve que le dí mi número a un tal Juan que lleva dos días llamándome, que me ha descrito físicamente, sabe de qué trabajo y sabe mi nombre. Pero yo ni puta idea de quién es el colgado. Eso sí, me ha invitado a cenar. Muy majo el chico. No, no voy a ir a cenar con él.
Cuando me pasan estas cosas me planteo seriamente dejar de salir en plan destroyer. O dejar de beber directamente. Pero claro, luego salgo con mis amigos de cañitas "tranquis" y acabo llegando a casa a la mañana siguiente con una cogorza del copón y varias heridas de guerra. La culpa no es mía, es de ellos, pero se lo perdono.
Eso sí, este fin de semana juro y perjuro que no salgo. No me llaméis, por favor, no quiero ni puedo salir. Bueno, el sábado una tarde de cañeo me lo puedo permitir, pero nada más (JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA), en serio.
En fin, pequeñas meretrices del averno, espero que este mes pase pronto y que llegue ya el maltido día 18 para emborracharme como Dior manda. ¿Veis? No tengo remedio.
Bit.
Mostrando entradas con la etiqueta fiesta. Mostrar todas las entradas
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jueves, 3 de noviembre de 2011
domingo, 31 de julio de 2011
¡¡Me han secuestrado!!
Me han tenido secuestrada en un zulo unos albanokosovares durante estos últimos 10 días. Ha sido horrible, la comida era una mierda y no entendía nada de lo que decían. Encima no han echado nada interesante en la tele y estaba muy aburrida. No me han dejado hacer nada, ni tenían piscina los sosos de mierda, ni play ni vibradores ni nada para entretenerme. Creo que aún no me he recuperado del shock, eso es algo que me perseguirá de por vida. Bueno, vale, es mentira, soy una perra y no me he pasado por aquí. Matadme, lo merezco. Pero jo, últimamente no tengo tiempo de nada.
Días muy turbios, muchas cosas que hacer y nada de tiempo. La vuelta al curro fue realmente traumática, pero ¡¡mi jefe se ha ido de vacaciones!! ¡¡YUHUUUUU!! (esperad, he mojado las bragas. Vale, ya está todo limpito de nuevo, prosigamos). Voy a estar un mes sin aguantarle más que 5 minutos de llamada al día. Sólo 5 minutos de "Tranquilo, está todo bien, no se ha quemado, ni nos han robado, no he liado nada importante ni tengo a 4 panchitos colgado de los focos, puedes seguir tomando cervecitas en una terraza" y nada más. NADA MÁS. Si hay algo mejor que mis vacaciones, es que mi jefe tenga vacaciones. Es como otro mes de vacaciones para mi, básicamente no doy palo al agua y vivo en paz y tranquilidad.
Después de este finde de fiesta y perversión, lo necesito. El viernes asistí a la summerpartybeach de mi mami adoptiva. Nos lo pasamos muy bien, la música creo que fue lo mejor de la velada. Y el momento "Como una ola" (que sabéis que no puede faltar en cualquier fiesta que se precie) mientras todos me miraban y yo atacaba un pincho moruno que hacía sus veces de micrófono y alimento para rubias hambrientas. Y pelar patatas a las 5 de la mañana (en serio, ¿qué diría Freud sobre mi adicción a las patatas fritas?). Fue genial la noche, la verdad, morreos varios, exhibicionismo tetuno y escanciado de sidra en terraza. Un show.
Y ayer sábado a Torrebronx. Pensaba que no llegábamos, mi hermana tiene la misma orientación que Colón. En serio, mira que habremos cogido veces la M30 para volver a casa, pero nada, a la tía ni le sonaba el camino. Pero finalmente llegamos y sin perdernos. Me dieron algún regalito más de mi cumple, cenamos y de fiesta. Nos lo pasamos genial, y eso que estuve perdida una hora en mitad de la nada, con gente dándose de hostias mientras yo, en primera fila, iba comentando la jugada por teléfono.
Esta semana se me ha pasado volando, quizá por los efectos de mi cumpleaños. El fin de semana pasado fue un poco turbio, pero he sobrevivido.
El sábado cena con mi mami adoptiva, supuestamente esa noche no iba a salir, así que planeamos algo tranquilito en su casa. Pero sentí la llamada de la naturaleza (la mía, es decir, tajarme hasta cagar tapones de botellas) a eso de la 1:30 y después de celebrarlo nosotras con sangría en sandría (bautizado después por la señorita "Holavenimosanada" como "sandría") y recibir felicitaciones varias, dejé a mi mami adoptiva en casa y me fui de fiesta. Me tajé muy mucho, me reí muy mucho y acabé llegando a casa prontito. A eso de las 9:30 con los churros en la mano.
Me despiertan a eso de las 12, ha llegado un ramo de rosas (monérrimo, hoyga) de mi ex. Jé, qué majete, pero sigo durmiendo. Me levantan a la fuerza, toca ir a comer, que para eso es mi cumpleaños. Y cuando llegamos, ¡¡tachán!! sorpresa. Mi madre, que la mujer es una jodía santa, ha organizado un picnic con mis mejores amigos en el retiro. Así que allí nos plantamos, a la sombra, manteles de cuadros, tuppers y coca cola. Y muchas risas, y la mejor compañía del mundo: mi familia y mis más mejores amigos. Los tengo que querer.
Y ya luego llegar a casa, partidita al Trivial (esta vez no gané, pero habrá revancha, os lo juro) y a dormir hasta el día siguiente a las mil porque estaba destrozada. Porque sí, el lunes ¡¡NO TRABAJÉ!! Y fui la mujer más feliz del mundo.
Y esta semana en el curro bastante rara, de momentos de no hacer ni sombra a estrés total. Pero me encanta, me da para muchas anécdotas. Lo que he echado mucho mucho de menos han sido los momentos Full Monty, pensé que en verano con los calores habría más, pero nada. No se me desnuda nadie y yo con esta desesperación encima, de aquí a nada telarañas que me salen. Si alguno quisiera y yo me dejara...
Y poco más, esperando que llegue el día 11 ya, que mi pequeña Kou baja para los madriles con el pirado del churri y va a ser un finde guachi. Y también viene el valenciano (como diría mi compidepisosupermaja: Gñé!).
En fin, odio el calor de Madrid y más si me toca dormir sola por las noches. Antes yo creo que lo aguantaba mejor, y si no podía dormir, al menos tenía algo divertido que hacer. C'est la vie!
Bit.
PD: Ojo a la última etiqueta que he añadido a la colección. Al valenciano seguro que le gusta.
Días muy turbios, muchas cosas que hacer y nada de tiempo. La vuelta al curro fue realmente traumática, pero ¡¡mi jefe se ha ido de vacaciones!! ¡¡YUHUUUUU!! (esperad, he mojado las bragas. Vale, ya está todo limpito de nuevo, prosigamos). Voy a estar un mes sin aguantarle más que 5 minutos de llamada al día. Sólo 5 minutos de "Tranquilo, está todo bien, no se ha quemado, ni nos han robado, no he liado nada importante ni tengo a 4 panchitos colgado de los focos, puedes seguir tomando cervecitas en una terraza" y nada más. NADA MÁS. Si hay algo mejor que mis vacaciones, es que mi jefe tenga vacaciones. Es como otro mes de vacaciones para mi, básicamente no doy palo al agua y vivo en paz y tranquilidad.
Después de este finde de fiesta y perversión, lo necesito. El viernes asistí a la summerpartybeach de mi mami adoptiva. Nos lo pasamos muy bien, la música creo que fue lo mejor de la velada. Y el momento "Como una ola" (que sabéis que no puede faltar en cualquier fiesta que se precie) mientras todos me miraban y yo atacaba un pincho moruno que hacía sus veces de micrófono y alimento para rubias hambrientas. Y pelar patatas a las 5 de la mañana (en serio, ¿qué diría Freud sobre mi adicción a las patatas fritas?). Fue genial la noche, la verdad, morreos varios, exhibicionismo tetuno y escanciado de sidra en terraza. Un show.
Y ayer sábado a Torrebronx. Pensaba que no llegábamos, mi hermana tiene la misma orientación que Colón. En serio, mira que habremos cogido veces la M30 para volver a casa, pero nada, a la tía ni le sonaba el camino. Pero finalmente llegamos y sin perdernos. Me dieron algún regalito más de mi cumple, cenamos y de fiesta. Nos lo pasamos genial, y eso que estuve perdida una hora en mitad de la nada, con gente dándose de hostias mientras yo, en primera fila, iba comentando la jugada por teléfono.
Esta semana se me ha pasado volando, quizá por los efectos de mi cumpleaños. El fin de semana pasado fue un poco turbio, pero he sobrevivido.
El sábado cena con mi mami adoptiva, supuestamente esa noche no iba a salir, así que planeamos algo tranquilito en su casa. Pero sentí la llamada de la naturaleza (la mía, es decir, tajarme hasta cagar tapones de botellas) a eso de la 1:30 y después de celebrarlo nosotras con sangría en sandría (bautizado después por la señorita "Holavenimosanada" como "sandría") y recibir felicitaciones varias, dejé a mi mami adoptiva en casa y me fui de fiesta. Me tajé muy mucho, me reí muy mucho y acabé llegando a casa prontito. A eso de las 9:30 con los churros en la mano.
Me despiertan a eso de las 12, ha llegado un ramo de rosas (monérrimo, hoyga) de mi ex. Jé, qué majete, pero sigo durmiendo. Me levantan a la fuerza, toca ir a comer, que para eso es mi cumpleaños. Y cuando llegamos, ¡¡tachán!! sorpresa. Mi madre, que la mujer es una jodía santa, ha organizado un picnic con mis mejores amigos en el retiro. Así que allí nos plantamos, a la sombra, manteles de cuadros, tuppers y coca cola. Y muchas risas, y la mejor compañía del mundo: mi familia y mis más mejores amigos. Los tengo que querer.
Y ya luego llegar a casa, partidita al Trivial (esta vez no gané, pero habrá revancha, os lo juro) y a dormir hasta el día siguiente a las mil porque estaba destrozada. Porque sí, el lunes ¡¡NO TRABAJÉ!! Y fui la mujer más feliz del mundo.
Y esta semana en el curro bastante rara, de momentos de no hacer ni sombra a estrés total. Pero me encanta, me da para muchas anécdotas. Lo que he echado mucho mucho de menos han sido los momentos Full Monty, pensé que en verano con los calores habría más, pero nada. No se me desnuda nadie y yo con esta desesperación encima, de aquí a nada telarañas que me salen. Si alguno quisiera y yo me dejara...
Y poco más, esperando que llegue el día 11 ya, que mi pequeña Kou baja para los madriles con el pirado del churri y va a ser un finde guachi. Y también viene el valenciano (como diría mi compidepisosupermaja: Gñé!).
En fin, odio el calor de Madrid y más si me toca dormir sola por las noches. Antes yo creo que lo aguantaba mejor, y si no podía dormir, al menos tenía algo divertido que hacer. C'est la vie!
Bit.
PD: Ojo a la última etiqueta que he añadido a la colección. Al valenciano seguro que le gusta.
lunes, 27 de junio de 2011
Si no lo digo, reviento.
Hoy ha sido un día de mierda. Así, sin más.
Esta mañana se presenta una chica muy maja en la tienda preguntando por mi jefe. Bien, resulta que la chica es de una famosisísima productora y que van a grabar un programa en mi tienda. El viernes. Sí, sí, EL VIERNES. Y yo, como no puede ser de otra forma, trabajo ese día. El día en el que empezaban mis vacaciones. MIS VACACIONES. Después de una dura negociación con el jefe, he accedido a trabajar por la mañana, a cambio de incorporarme más tarde y tener un par de días más de vacaciones, porque "como tú controlas mejor que nadie el tema de la ropa, necesitamos que estés aquí". Siesquesoyimbécil, joder. Pero vamos, que he quedado como la más mejor de las empleadas del mundo entero que se sacrifica por la empresa (¡¡dos días más de vacaciones!! ¡¡YUHUUUU!! Os van a dar por el culo, mamones). Después del sofoco que me he pegado con eso, cuando ya casi acariciaba con mis deditos las malditas vacaciones, me he ido a desayunar tranquilamente: napolitana de chocolate y café. Para la depre.
Por la tarde la cosa ha sido mucho, MUCHO mejor. Resulta que se me han presentado cuatro sudacas (sí, despectivamente lo digo, ¿y qué? es mi blog y me lo follo cuando quiero) borrachos como una cuba. De hecho han entrado bebiendo y al irse se han dejado la bebida en las escaleras. Bueno, entran justo cuando llega mi jefe "menosmalquenomecomoelmarrónyosola" he pensado aliviada. Loscojones, si lo llego a saber me hago el harakiri o me cuelgo de un foco, hubiese sido mejor y menos doloroso. Pues nada más entrar, uno de esos cabestros me ha tirado la mesa de las rebajas y casi me desmonta un escaparate. Encima un pestazo a vino en toda la tienda flipante. Yo no sabía dónde meterme, sobre todo cuando ha llegado la "mejorclientasuperpija" que me adora y a la que a pesar de todo también adoro.
- ¿Ese bolso se vende? (uno de los borrachos a la "mejorclientasuperpija")
- No, señor, ese bolso es suyo, lleva sus iniciales. (un LV monísimo divino de la muerte, hoyga)
La tía con una cara entre el asco, el asombro y el miedo. Acojonante. Me la he llevado a la planta de abajo y me he disculpado, yo estaba al borde de las lágrimas y la desesperación, porque encima los tíos no paraban de hacer comentarios totalmente fuera de lugar y algo subiditos de tono. Y la pequeña y dulce Bit allí, aguantando estoicamente. La "mejorclientasuperpija" se ha ido guiñándome un ojo y deseándome suerte. En serio, la tengo que adorar, es un cielo. Yo he seguido aguantando, recogiendo todo lo que tiraban, contestando todas las dudas mientras me miraban raro, con una media sonrisa forzada y al borde de las lágrimas de nuevo, mientras mi jefe intentaba torearlos. Les he cobrado y he corrido escaleras abajo como alma que lleva el diablo a encerrarme en el almacén para poder berrear a gusto.
Después me llega otra tía en plan "señorita, o sea, tenemos muchísima prisa y quiero que nos atienda ya, rapídisimo todo y tal". Vamos, una puta pija petarda de las de toda la vida, con ese acento quieroserdelaMoralejaperonopuedo de las que dan ganas de hostiar. Encima en plan prepotente que te cagas como si yo no tuviera ni puta idea. Ahí minipunto para mi jefe, que le ha callado la boca diciendo que YO era la experta, la otra se ha tenido que callar la boca. Por imbécil.
Y como colofón final, otra imbécil ha ido quejándose a mi jefe que hace unos meses vino y "la señorita que había no me atendió bien, parecía que no tenía ganas de vender". Imbécil, con gilipollas como tú que no haces más que poner pegas es MUY difícil. Si no tengo lo que quieres, qué hago, ¿lo pinto? Suficiente con que no te mandé a la mierda y encima te puse una sonrisa, payasa retrasada.
Ofún, qué agustico me quedao.
Y luego chachi guay, que he ido con mi más mejor y más guapa mami a tomar unos tintos en una terraza y a cotorrear como posesas. Que con el calor que hacía casi morimos. Eso sí, me han dado ganas de estampar al camarero y mearme en su corona de flores. Encima de lento no se enteraba de nada. Y luego mi más mejor mami está en paro, hay que joderse.
Y bueno, mucho calor, el SPM cada vez me jode más y tengo muchas ganas de pillar las vacaciones. No sé, aunque no me vaya a ninguna parte pero podré pasarme el día durmiendo, leyendo, viendo series...y esperando como agua de mayo que venga esta gentuza para pasarme dos semanas bebiendo como una perra. Y a ver si me pagan de una puta vez, joder, que NECESITO comprarme unos zapatos bonitos. Y un bolso. Y otro vestido. Ainsssss...
Esta mañana se presenta una chica muy maja en la tienda preguntando por mi jefe. Bien, resulta que la chica es de una famosisísima productora y que van a grabar un programa en mi tienda. El viernes. Sí, sí, EL VIERNES. Y yo, como no puede ser de otra forma, trabajo ese día. El día en el que empezaban mis vacaciones. MIS VACACIONES. Después de una dura negociación con el jefe, he accedido a trabajar por la mañana, a cambio de incorporarme más tarde y tener un par de días más de vacaciones, porque "como tú controlas mejor que nadie el tema de la ropa, necesitamos que estés aquí". Siesquesoyimbécil, joder. Pero vamos, que he quedado como la más mejor de las empleadas del mundo entero que se sacrifica por la empresa (¡¡dos días más de vacaciones!! ¡¡YUHUUUU!! Os van a dar por el culo, mamones). Después del sofoco que me he pegado con eso, cuando ya casi acariciaba con mis deditos las malditas vacaciones, me he ido a desayunar tranquilamente: napolitana de chocolate y café. Para la depre.
Por la tarde la cosa ha sido mucho, MUCHO mejor. Resulta que se me han presentado cuatro sudacas (sí, despectivamente lo digo, ¿y qué? es mi blog y me lo follo cuando quiero) borrachos como una cuba. De hecho han entrado bebiendo y al irse se han dejado la bebida en las escaleras. Bueno, entran justo cuando llega mi jefe "menosmalquenomecomoelmarrónyosola" he pensado aliviada. Loscojones, si lo llego a saber me hago el harakiri o me cuelgo de un foco, hubiese sido mejor y menos doloroso. Pues nada más entrar, uno de esos cabestros me ha tirado la mesa de las rebajas y casi me desmonta un escaparate. Encima un pestazo a vino en toda la tienda flipante. Yo no sabía dónde meterme, sobre todo cuando ha llegado la "mejorclientasuperpija" que me adora y a la que a pesar de todo también adoro.
- ¿Ese bolso se vende? (uno de los borrachos a la "mejorclientasuperpija")
- No, señor, ese bolso es suyo, lleva sus iniciales. (un LV monísimo divino de la muerte, hoyga)
La tía con una cara entre el asco, el asombro y el miedo. Acojonante. Me la he llevado a la planta de abajo y me he disculpado, yo estaba al borde de las lágrimas y la desesperación, porque encima los tíos no paraban de hacer comentarios totalmente fuera de lugar y algo subiditos de tono. Y la pequeña y dulce Bit allí, aguantando estoicamente. La "mejorclientasuperpija" se ha ido guiñándome un ojo y deseándome suerte. En serio, la tengo que adorar, es un cielo. Yo he seguido aguantando, recogiendo todo lo que tiraban, contestando todas las dudas mientras me miraban raro, con una media sonrisa forzada y al borde de las lágrimas de nuevo, mientras mi jefe intentaba torearlos. Les he cobrado y he corrido escaleras abajo como alma que lleva el diablo a encerrarme en el almacén para poder berrear a gusto.
Después me llega otra tía en plan "señorita, o sea, tenemos muchísima prisa y quiero que nos atienda ya, rapídisimo todo y tal". Vamos, una puta pija petarda de las de toda la vida, con ese acento quieroserdelaMoralejaperonopuedo de las que dan ganas de hostiar. Encima en plan prepotente que te cagas como si yo no tuviera ni puta idea. Ahí minipunto para mi jefe, que le ha callado la boca diciendo que YO era la experta, la otra se ha tenido que callar la boca. Por imbécil.
Y como colofón final, otra imbécil ha ido quejándose a mi jefe que hace unos meses vino y "la señorita que había no me atendió bien, parecía que no tenía ganas de vender". Imbécil, con gilipollas como tú que no haces más que poner pegas es MUY difícil. Si no tengo lo que quieres, qué hago, ¿lo pinto? Suficiente con que no te mandé a la mierda y encima te puse una sonrisa, payasa retrasada.
Ofún, qué agustico me quedao.
Y luego chachi guay, que he ido con mi más mejor y más guapa mami a tomar unos tintos en una terraza y a cotorrear como posesas. Que con el calor que hacía casi morimos. Eso sí, me han dado ganas de estampar al camarero y mearme en su corona de flores. Encima de lento no se enteraba de nada. Y luego mi más mejor mami está en paro, hay que joderse.
Y bueno, mucho calor, el SPM cada vez me jode más y tengo muchas ganas de pillar las vacaciones. No sé, aunque no me vaya a ninguna parte pero podré pasarme el día durmiendo, leyendo, viendo series...y esperando como agua de mayo que venga esta gentuza para pasarme dos semanas bebiendo como una perra. Y a ver si me pagan de una puta vez, joder, que NECESITO comprarme unos zapatos bonitos. Y un bolso. Y otro vestido. Ainsssss...
sábado, 25 de junio de 2011
Ya queda menos (o eso quiero creer, gñé)
¿Sabéis que hoy ha sido el último sábado que he trabajado antes de mis vacaciones? ¿Y sabéis que "trabajo" y "vacaciones" son las dos etiquetas que más uso? Lo primero a mi jefe no le ha hecho ni puta gracia cuando se lo he recordado, me ha sugerido que podría ser el último. Lo segundo me inquieta bastante.
En fin, escribo muy rapidito que he quedado y no quiero llegar más tarde de lo que suelo normalmente, que una tiene mala fama, pero a este paso dejaré de tener amigos. (He estado a punto de escribir "hamijos", creo que las redes sociales me están haciendo MUCHO daño). Ahora a tomar algo con Dios y su esposa y luego a las fiestas del barrio (¿pueblo?) de mi cu. A darlo todo bailando pasodobles y vaciando el camión cisterna de güisqui.
Y mañana por la mañana a ver el piso. No, es que no es un piso, es EL PISO. Qué ganas tengo ya de verlo, no os imagináis la cantidad de paranoias mentales que me he hecho, lo he amueblado como 15 veces y eso que aún no lo he visto. Ya os contaré qué tal.
En fin, escribo muy rapidito que he quedado y no quiero llegar más tarde de lo que suelo normalmente, que una tiene mala fama, pero a este paso dejaré de tener amigos. (He estado a punto de escribir "hamijos", creo que las redes sociales me están haciendo MUCHO daño). Ahora a tomar algo con Dios y su esposa y luego a las fiestas del barrio (¿pueblo?) de mi cu. A darlo todo bailando pasodobles y vaciando el camión cisterna de güisqui.
Y mañana por la mañana a ver el piso. No, es que no es un piso, es EL PISO. Qué ganas tengo ya de verlo, no os imagináis la cantidad de paranoias mentales que me he hecho, lo he amueblado como 15 veces y eso que aún no lo he visto. Ya os contaré qué tal.
jueves, 23 de junio de 2011
Como una ola...
Jueves de resaca, qué raro. Hoy es día festivo y no se trabaja, así que ayer tocó fiesta. Bueno, más bien fue una barbacoa de esas mortales, con toneladas de carne y alcohol como para dar de comer y beber a un regimiento de legionarios. A kilo de carne por persona y dos botellas por cabezas, hagan cuentas.
Salgo de currar, voy a casa de mi segunda mami a recogerla y ayudarla con tanta botella y con las tartas. Que oh dios qué tartas. No recuerdo un orgasmo mejor, en serio, podría alimentarme de eso el resto de mi vida. Pillamos el metro y después de casi una hora de interminable viajecito con gente de lo más extraña, llegamos al fin del mundo. Joder, ¿no podéis vivir más lejos? Llegamos y están allí intentando hacer fuego. En serio, si fuera por esta gente, el fuego no existiría y la civilización no sería tal y como la conocemos.
Empezamos a comer, no paraban de sacar comida, receso para un cigarro que se convierte en cuatro cigarros y una embolia. Copón, si lo llego a saber no como nada en toda la semana, que sobró comida para acabar con el hambre en el mundo al menos 3 veces. Pasamos a los postres (tartas, tartas), acabo mojando las braguitas (en serio, si tenéis la oportunidad, probad esas putas tartas. Le pedí matricoño a la rubia, pero me faltó el anillo), y luego a las copas.
A ver, antes de nada, una es MUY rubia y con algunos juegos a ciertas horas de la noche, pues como que se vuelve torpe. Vamos, que perdí a todo y bebí más chupitos que nadie en el puto juego de las posturitas. A la próxima a ese juego no se juega, que hago el ridículo. O si se juega, cuando vaya ya muy tajada, que me importará menos y será aún más divertido. Música de por medio, algún momento de emoción con alguna canción y ya casi al final de la noche...¡¡chan chan chaaaan!! Actuación estelar de la menda. Subida al sofá, cantando a grito pelado y viviéndolo como si me jugara la vida. Y nada más y nada menos que "Como una ola", de la grandísima Jurado. También cantamos "Marinero de luces" y "La gata sobre el tejado". Yo veía a la rubia mirándome desde el otro sofá y la tía flipaba. Normal, la verdad, que una tía medio tajada esté a las 6 de la mañana encima de un sofá cantando una de la Jurado, debe ser de chiste. No, no hay vídeos, lo siento.
Y nada, hoy una mini resaca, todo el día en casita, cantando coplas a oscuras subida al sofá. Como un domingo cualquiera, vaya. Acabaré mi actuación con "All by myself" y me iré a fregar un poquito la casa, que da penita de ver.
A ver si un día de estos escribo sobre algo que últimamente me trae de cabeza: encontrar piso. Mucho, mucho más difícil que encontrar curro, lo juro. Aunque le he echado el ojo a un sótano-bodega monísimo, a ver si voy a verlo.
Una semana y ¡¡VACACIONES!! Joder, parece que el día nunca llega, putas ganas que tengo de pasarme 15 días tocándome el saxofón y rascando la botella de anís. Ains...
Bit.
Salgo de currar, voy a casa de mi segunda mami a recogerla y ayudarla con tanta botella y con las tartas. Que oh dios qué tartas. No recuerdo un orgasmo mejor, en serio, podría alimentarme de eso el resto de mi vida. Pillamos el metro y después de casi una hora de interminable viajecito con gente de lo más extraña, llegamos al fin del mundo. Joder, ¿no podéis vivir más lejos? Llegamos y están allí intentando hacer fuego. En serio, si fuera por esta gente, el fuego no existiría y la civilización no sería tal y como la conocemos.
Empezamos a comer, no paraban de sacar comida, receso para un cigarro que se convierte en cuatro cigarros y una embolia. Copón, si lo llego a saber no como nada en toda la semana, que sobró comida para acabar con el hambre en el mundo al menos 3 veces. Pasamos a los postres (tartas, tartas), acabo mojando las braguitas (en serio, si tenéis la oportunidad, probad esas putas tartas. Le pedí matricoño a la rubia, pero me faltó el anillo), y luego a las copas.
A ver, antes de nada, una es MUY rubia y con algunos juegos a ciertas horas de la noche, pues como que se vuelve torpe. Vamos, que perdí a todo y bebí más chupitos que nadie en el puto juego de las posturitas. A la próxima a ese juego no se juega, que hago el ridículo. O si se juega, cuando vaya ya muy tajada, que me importará menos y será aún más divertido. Música de por medio, algún momento de emoción con alguna canción y ya casi al final de la noche...¡¡chan chan chaaaan!! Actuación estelar de la menda. Subida al sofá, cantando a grito pelado y viviéndolo como si me jugara la vida. Y nada más y nada menos que "Como una ola", de la grandísima Jurado. También cantamos "Marinero de luces" y "La gata sobre el tejado". Yo veía a la rubia mirándome desde el otro sofá y la tía flipaba. Normal, la verdad, que una tía medio tajada esté a las 6 de la mañana encima de un sofá cantando una de la Jurado, debe ser de chiste. No, no hay vídeos, lo siento.
Y nada, hoy una mini resaca, todo el día en casita, cantando coplas a oscuras subida al sofá. Como un domingo cualquiera, vaya. Acabaré mi actuación con "All by myself" y me iré a fregar un poquito la casa, que da penita de ver.
A ver si un día de estos escribo sobre algo que últimamente me trae de cabeza: encontrar piso. Mucho, mucho más difícil que encontrar curro, lo juro. Aunque le he echado el ojo a un sótano-bodega monísimo, a ver si voy a verlo.
Una semana y ¡¡VACACIONES!! Joder, parece que el día nunca llega, putas ganas que tengo de pasarme 15 días tocándome el saxofón y rascando la botella de anís. Ains...
Bit.
lunes, 20 de junio de 2011
Diario de una dependienta en apuros (III)
Llevaba mucho, mucho tiempo sin escribir sobre mis frustraciones laborales. O al menos sin dedicarles más de cuatro líneas. En realidad, si lo pienso bien, llevaba mucho sin escribir, pero la verdad es que nunca tengo tiempo, me estoy dedicando a mi verdadera vocación. Pero hoy ya tocaba.
Lunes, día del profesional, en general mucho trabajo. La mañana más o menos tranquilita, tenía unas cosas pendientes que me han llevado casi toda la mañana y se ha pasado relativamente rápido. Hasta las 13:50 que ha llegado el cliente puñetero de última hora. Total, que mi compañero se ha pirado con toda su cara (hoy ha llegado a eso de las 10:20) encima sabiendo que yo tardo muchísimo más en llegar a mi casa y que apenas me da tiempo a comer. Pues nada, he salido casi a las 14:30. Corriendo para casa, a engullir como podía la comida y otra vez para el curro. La tarde puñetera también, no demasiada gente pero de los que dan por culo, y mi jefe de charleta, que para eso es el jefe. Cerramos, estamos haciendo caja y veo un cliente que me llama a través del escaparate. Yo me he hecho la loca, porque sé que eso significa salir media hora más tarde. Bueno, el hijo de puta ha llamado a la tienda por teléfono pidiendo que le abriéramos que era una CONSULTA RÁPIDA. Loscojones. Tronco, si vienes a comprar ropita para la niña y encima eres colega del jefe, llévatela, que se la pruebe en casa tranquilamente y si no le vale la devuelves que no te van a decir nada. Pues no, "lo siento mucho, se que estábais cerrados, blablabla" pero he acabado saliendo 45 minutos más tarde, con dos cojones.
Por otro lado, subo al servicio y me encuentro lo que me llevo encontrando tres meses: mi jefe tiene pérdidas. De dignidad, de memoria y de orina. Se jacta de que después de su operación "meo como un hombre, con espumita y todo". Vale, me parece guay, ¡¡PERO MEA DENTRO, MAMÓN!! Nada, todo regado, como si aquello fuera un bar.
Más cabreada que una mona, salgo de currar y ya mirando el reloj veo que no me da tiempo a hacer la compra en el super de mi barrio, asi que entro en el que hay junto al trabajo. Justo cuando entran unos 40 universitarios de risas que se van de botellón. Me parece genial que estéis de vacaciones, que vuestros papis os mantengan y que seáis super hamijitos felices, pero ojala os de un coma etílico y no os volváis a cruzar en mi camino. Para pagar un puto paquete de pan tostado he tardado otros 15 minutos.
Y ahora por fin en casa, sé que algo ha pasado porque en mi calle hay policía, pero en mi casa no es así que me la trae un poco al fresco. A cenar pescadito a la plancha y a ver un rato la tele relajada, que me lo merezco. Menos mal que el jueves es fiesta (que me ha tocado discutirlo hasta la saciedad con mi jefe porque me decía que no, que ese día se trabaja, y yo le decía que sí, que a trabajar viniera él porque esta que está aquí ni jarta vino trabajaba) y tenemos chachi barbacoa donde pienso beber hasta cagar los tapones de las botellas.
Y eso, queso, que odio a la gente. Cada día más.
Bit.
Lunes, día del profesional, en general mucho trabajo. La mañana más o menos tranquilita, tenía unas cosas pendientes que me han llevado casi toda la mañana y se ha pasado relativamente rápido. Hasta las 13:50 que ha llegado el cliente puñetero de última hora. Total, que mi compañero se ha pirado con toda su cara (hoy ha llegado a eso de las 10:20) encima sabiendo que yo tardo muchísimo más en llegar a mi casa y que apenas me da tiempo a comer. Pues nada, he salido casi a las 14:30. Corriendo para casa, a engullir como podía la comida y otra vez para el curro. La tarde puñetera también, no demasiada gente pero de los que dan por culo, y mi jefe de charleta, que para eso es el jefe. Cerramos, estamos haciendo caja y veo un cliente que me llama a través del escaparate. Yo me he hecho la loca, porque sé que eso significa salir media hora más tarde. Bueno, el hijo de puta ha llamado a la tienda por teléfono pidiendo que le abriéramos que era una CONSULTA RÁPIDA. Loscojones. Tronco, si vienes a comprar ropita para la niña y encima eres colega del jefe, llévatela, que se la pruebe en casa tranquilamente y si no le vale la devuelves que no te van a decir nada. Pues no, "lo siento mucho, se que estábais cerrados, blablabla" pero he acabado saliendo 45 minutos más tarde, con dos cojones.
Por otro lado, subo al servicio y me encuentro lo que me llevo encontrando tres meses: mi jefe tiene pérdidas. De dignidad, de memoria y de orina. Se jacta de que después de su operación "meo como un hombre, con espumita y todo". Vale, me parece guay, ¡¡PERO MEA DENTRO, MAMÓN!! Nada, todo regado, como si aquello fuera un bar.
Más cabreada que una mona, salgo de currar y ya mirando el reloj veo que no me da tiempo a hacer la compra en el super de mi barrio, asi que entro en el que hay junto al trabajo. Justo cuando entran unos 40 universitarios de risas que se van de botellón. Me parece genial que estéis de vacaciones, que vuestros papis os mantengan y que seáis super hamijitos felices, pero ojala os de un coma etílico y no os volváis a cruzar en mi camino. Para pagar un puto paquete de pan tostado he tardado otros 15 minutos.
Y ahora por fin en casa, sé que algo ha pasado porque en mi calle hay policía, pero en mi casa no es así que me la trae un poco al fresco. A cenar pescadito a la plancha y a ver un rato la tele relajada, que me lo merezco. Menos mal que el jueves es fiesta (que me ha tocado discutirlo hasta la saciedad con mi jefe porque me decía que no, que ese día se trabaja, y yo le decía que sí, que a trabajar viniera él porque esta que está aquí ni jarta vino trabajaba) y tenemos chachi barbacoa donde pienso beber hasta cagar los tapones de las botellas.
Y eso, queso, que odio a la gente. Cada día más.
Bit.
sábado, 26 de marzo de 2011
Resaca emocional.
Después de una semana, tengo depresión. Sí, efecto retardado, la rubiez y tal y tal. Y es que un fin de semana que se empieza un jueves después de currar y se acaba un domingo a las 10:30 de la mañana, no puede ser malo. Y lo echo de menos. Y os echo de menos. Eso sí, también echo de menos ver dinero en mi cuenta bancaria, mi hígado, y dormir 7h al día. Pero bueno, daños colaterales.
Semanita bastante buena, poco trabajo (es decir, periódico diario leído religiosamente), la llegada de mi herr de tierras británicas, que ya se la echaba de menos a la jodía, y este finde de relax total. O al menos hasta mañana, que toca un poquito de Feria de Abril en el Cuernabéú (que no se nota que una es culé, ¿verdad?).
Y poco más, ciscándome en los muertos de más de uno, aunque igual debería ciscarme en los míos, porque soy idiota, pero queda mejor echarle la culpa a los demás. Que esto es España y una es castiza, castiza. Para lo bueno y para lo malo.
"Ya lo ves, la vida es así. Tú te vas y yo me quedo aquí. Lloverá y ya no seré tuya, seré la gata bajo la lluvia...y maullaré por ti".
Y con esta grandísima artista, me despido hasta la semana que viene, que mañana no creo que esté en condiciones para hacer nada. Que ya me tocará lamentarme por no pensar antes las cosas, pero...¡hoy no, mañana!
Bit.
Semanita bastante buena, poco trabajo (es decir, periódico diario leído religiosamente), la llegada de mi herr de tierras británicas, que ya se la echaba de menos a la jodía, y este finde de relax total. O al menos hasta mañana, que toca un poquito de Feria de Abril en el Cuernabéú (que no se nota que una es culé, ¿verdad?).
Y poco más, ciscándome en los muertos de más de uno, aunque igual debería ciscarme en los míos, porque soy idiota, pero queda mejor echarle la culpa a los demás. Que esto es España y una es castiza, castiza. Para lo bueno y para lo malo.
"Ya lo ves, la vida es así. Tú te vas y yo me quedo aquí. Lloverá y ya no seré tuya, seré la gata bajo la lluvia...y maullaré por ti".
Y con esta grandísima artista, me despido hasta la semana que viene, que mañana no creo que esté en condiciones para hacer nada. Que ya me tocará lamentarme por no pensar antes las cosas, pero...¡hoy no, mañana!
Bit.
lunes, 14 de marzo de 2011
¡Otra vez lunes!
Vuelvo después de un fin de semana de relax total. Viendo pelis, durmiendo, comiendo mucho...¡¡y sin resaca!! Cosa que, aunque me avergüence profundamente decirlo, me ha gustado. Y mucho. Además, que resulta muy productivo eso de levantarte un domingo después de haber dormido 14 horas como una rosa. Y como una se aburre y no tiene nada mejor que hacer, saca la caja de herramientas y ya puede arder Troya (y la rima, que no falte).
Me llena de orgullo y satisfacción decir que después de seis años (sí, sí, SEIS) he arreglado mi persiana. Seis oscuros años de tenerla bajada casi del todo por vaga. Pero el domingo, me levanté en plan manitas, y ahí me las vi y me las deseé, subida a la mesa destornillador en mano, quitando el tambor y peleándome con la dichosa persiana. Ha quedado monísima. Eso sí, ahora no tengo cortinas. Y lo pienso y me digo "tía, eres imbécil. Seis años sin persiana, sin ver la calle, y ahora que puedes levantarla porque funciona, la tienes que tener bajada porque no tienes cortinas y desde la calle se ve todo". Pero vamos, que una es rubia y esas cosas son comprensibles. Y predecibles.
El motivo de mi encierro voluntario este fin de semana, no es otro que darle un merecido descanso al hígado. Y al bolsillo. Después de unos carnavales como los que pasé, y de la que me espera este fin de semana, lo necesitaba. Y dormir, que últimamente se me olvida que es algo importante, vital, y esas cosas que dicen en Saber Vivir.
Y hoy, como buen lunes, día algo ajetreado en el trabajo. Mi jefe sigue de baja y mi compañero se ha pedido unos días libres. La mañana algo más animada, se me ha pasado bastante rápido. Eso sí, me ha dado tiempo al menos a mirar el periódico y leerme el suplemento, que no falte. La tarde algo más tranquila, la he dedicado a programar las emisoras de radio y a hacer pelea de fustas a última hora con mi jefe. Nos lo pasamos muy bien, la verdad.
Y poco más, no escribo porque últimamente estoy de muy buen humor y contaros cosas felices me parece lo más absurdo del mundo. Aquí se viene a leer barbaridades, indignarse en solidaridad con la rubia y cagarse en los vivos y muertos de todo el que no de los buenos días. Para todo lo demás, tenéis El Diario.
No matéis a nadie esta semana, que no pienso pagar más fianzas.
Bit.
Me llena de orgullo y satisfacción decir que después de seis años (sí, sí, SEIS) he arreglado mi persiana. Seis oscuros años de tenerla bajada casi del todo por vaga. Pero el domingo, me levanté en plan manitas, y ahí me las vi y me las deseé, subida a la mesa destornillador en mano, quitando el tambor y peleándome con la dichosa persiana. Ha quedado monísima. Eso sí, ahora no tengo cortinas. Y lo pienso y me digo "tía, eres imbécil. Seis años sin persiana, sin ver la calle, y ahora que puedes levantarla porque funciona, la tienes que tener bajada porque no tienes cortinas y desde la calle se ve todo". Pero vamos, que una es rubia y esas cosas son comprensibles. Y predecibles.
El motivo de mi encierro voluntario este fin de semana, no es otro que darle un merecido descanso al hígado. Y al bolsillo. Después de unos carnavales como los que pasé, y de la que me espera este fin de semana, lo necesitaba. Y dormir, que últimamente se me olvida que es algo importante, vital, y esas cosas que dicen en Saber Vivir.
Y hoy, como buen lunes, día algo ajetreado en el trabajo. Mi jefe sigue de baja y mi compañero se ha pedido unos días libres. La mañana algo más animada, se me ha pasado bastante rápido. Eso sí, me ha dado tiempo al menos a mirar el periódico y leerme el suplemento, que no falte. La tarde algo más tranquila, la he dedicado a programar las emisoras de radio y a hacer pelea de fustas a última hora con mi jefe. Nos lo pasamos muy bien, la verdad.
Y poco más, no escribo porque últimamente estoy de muy buen humor y contaros cosas felices me parece lo más absurdo del mundo. Aquí se viene a leer barbaridades, indignarse en solidaridad con la rubia y cagarse en los vivos y muertos de todo el que no de los buenos días. Para todo lo demás, tenéis El Diario.
No matéis a nadie esta semana, que no pienso pagar más fianzas.
Bit.
lunes, 21 de febrero de 2011
Crónica de una noche etílica (versión reducida y más casera de la entrada anterior)
No, no he muerto, lo siento. Sólo que he estado algo ocupadilla con eso que algunos llaman trabajo y con festejos varios y diversos. Semana agotadora hasta el punto de replantearme el fondo del mar como lugar de vacaciones. Un par de piedras atadas a los pies, y billete en primera, hoygan.
Y lo mejor para descansar (loscojones) y disfrutar, el fin de semana. Después de liberarme de mis obligaciones el sábado, vuelta a casa y poner en orden eso que tengo por habitación. Y menos mal, con tanta rebelión una ya no puede fiarse ni de las pelusas que habitan bajo la mesa. Habitaban, las pobres pasaron a mejor vida. DEP pequeñitas mías, mamá siempre os recordará.
Pero continuemos, que la cosa promete. Salgo de casa algo tarde, pero el Metro de Madrid, que vuela (loscojones 2.0), decide hacerme quedar peor todavía. Mundo mundial 1, Bit 0. Llego, localizo y nos ponemos en marcha. Plan para la tarde: tajarse hasta morir. He de decir que alguno lo consiguió (guiño guiño, indigente). Jiji, jaja, glu glu, la verdad es que la cosa iba mejor de lo que yo pensaba. ¿Cenar? Eso es de débiles, vamos a otro sitio. Y así la tarde se hizo noche, la noche madrugada, y una acaba llegando a casa para comer a mesa puesta, como debe ser.
Petición de matrimonio, anillo incluido, pérdida irremediable (de momento, esperemos que haya suerte) de ropa, y ya de paso, de dignidad, pero todo super divertido y de buen rollo. Y en definitiva y lo que más me ha gustado de la noche, conocer gente fantástica, disfrutar mucho y espero que repetir muy pronto. Eso sí, esta vez cenando, ¡por favor!
Indigente, se que te hubiera gustado algo más mejor elaborado, pero estoy de un terrible buen humor hoy, y yo sólo escribo cuando estoy cabreada. Habrá que mejorar esto con otra noche de copeo.
Bit.
Y lo mejor para descansar (loscojones) y disfrutar, el fin de semana. Después de liberarme de mis obligaciones el sábado, vuelta a casa y poner en orden eso que tengo por habitación. Y menos mal, con tanta rebelión una ya no puede fiarse ni de las pelusas que habitan bajo la mesa. Habitaban, las pobres pasaron a mejor vida. DEP pequeñitas mías, mamá siempre os recordará.
Pero continuemos, que la cosa promete. Salgo de casa algo tarde, pero el Metro de Madrid, que vuela (loscojones 2.0), decide hacerme quedar peor todavía. Mundo mundial 1, Bit 0. Llego, localizo y nos ponemos en marcha. Plan para la tarde: tajarse hasta morir. He de decir que alguno lo consiguió (guiño guiño, indigente). Jiji, jaja, glu glu, la verdad es que la cosa iba mejor de lo que yo pensaba. ¿Cenar? Eso es de débiles, vamos a otro sitio. Y así la tarde se hizo noche, la noche madrugada, y una acaba llegando a casa para comer a mesa puesta, como debe ser.
Petición de matrimonio, anillo incluido, pérdida irremediable (de momento, esperemos que haya suerte) de ropa, y ya de paso, de dignidad, pero todo super divertido y de buen rollo. Y en definitiva y lo que más me ha gustado de la noche, conocer gente fantástica, disfrutar mucho y espero que repetir muy pronto. Eso sí, esta vez cenando, ¡por favor!
Indigente, se que te hubiera gustado algo más mejor elaborado, pero estoy de un terrible buen humor hoy, y yo sólo escribo cuando estoy cabreada. Habrá que mejorar esto con otra noche de copeo.
Bit.
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