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sábado, 8 de octubre de 2011

El que la sigue, la consigue.

A veces se me ocurren ideas fabulosas para contar en el blog, pero da la casualidad de que es justo en momentos en los que no tengo un ordenador delante. Y cualquiera que me conozca mínimamente sabe que la buena memoria no es una de mis cualidades. Entonces nunca escribo nada, y cuando quiero escribir algo porque siento cargo de conciencia, sólo se me ocurren gilipolleces (si es que se me ocurre alguna). Y eso, queridos, es el espíritu de mi blog, y me tenéis que querer por lo que soy, no por lo que olvido.

Como introducción no está mal, ¿no? Pero hoy sí que tengo algo que contar. Hoy de hecho voy a hablaros de una persona muy especial para mi. Os voy a hablar de la fan número uno de este estercolero sentimental que tengo por blog. Ella es, ni más ni menos, que mi hermana (también mencionada con anterioridad como "herr").

Mi hermana (a la que seguiremos llamando "herr" pero que no es su nombre real, ¿eh? que mis hermanas tienen nombres raros, pero no tanto) es un poco como yo, para que os hagáis una idea. Es decir, tiene profundas taras mentales (pero es muy divertida), poca paciencia (pero bendita es ella, porque lo que tiene que aguantar...), más mala hostia que un rotwailer hasta arriba de farlopa (pero es todo amor si le acaricias la espalda)...vamos, como yo. Hasta una vez, cuando era muy pequeña, era rubia.

Se que a ella le hace mucha ilusión que la mencione en el blog, y mucha más le hará saber que es protagonista. Ella es una parte importante de que me anime a escribir, me lee siempre, incluso llegó a sugerir que editara mis tonterías. Y a mi me emociona que me apoye, aunque sea en una empresa tan estúpida como esta.

Debo decir que, desde que se fue, la echo muchísimo de menos. Y que echo de menos su "¿te hago una trenza?". Porque sí, durante 5 días estuvo diciéndome eso cada 20 segundos, mientras yo me arrancaba el pelo a puñados de pura crispación. Al final acabó reconociendo que era para que hablara de ella aquí, así que aquí lo tienes, PESADA, que eres una pesada.

Pero en serio, yo a mi hermana la quiero y la adoro con todo mi corazón. Porque es mi hermana. Porque me siento muy identificada con ella. Porque las ha pasado más putas que Caín, y la cabrona no se rinde, sigue remando y sigue hacia adelante ella sola. Porque es una de las personas más fuertes que conozco. Porque sin duda es la persona más bondadosa que me he encontrado en la vida. Porque es mi madrina. Porque tiene una sonrisa que puede iluminar el mundo ella solita. Porque siempre que la he necesitado ha estado ahí, bien para darme un abrazo o una colleja. Porque se que me quiere tanto como yo a ella. Porque ahora mismo está pasando un frío de la hostia allá en UK y nos echará mucho de menos. Porque gracias a ella pasé las mejores vacaciones de mi vida, y sin duda esa semana juntas y sola sirvió para unirnos mucho más. Porque puedo decir que no puedo vivir sin ella. Y porque no he sido capaz de escribir este párrafo sin llorar.

Y parte del espíritu de mi blog es esto, soltar parrafadas completamente absurdas y de repente, ¡ZAS!, colaros una parrafada super tierna y emotiva que os deja a cuadros.

En definitiva, herr, te quiero un montón y te echo mucho de menos. Y sí, ya eres protagonista de mi blog, te lo has ganado tú sola en todos estos años.

Bit.

miércoles, 5 de octubre de 2011

¡¡Hola mamá, sigo viva!!

Me han timado. El chino que compré por internet para que se encargara del blog no llega nunca. Pero me ha llegado un catálogo de neumáticos super completo. Lástima que no tenga coche.

En fin, ¿os he dicho ya que la semana que viene me voy de vacaciones? ¿No? Oh, pues sí, me voy de vacaciones muahahaha pringaos de los cojones que os quedáis aquí currando, me voy, me voy a tajarme, a comer y a jartarme de follar y prometo traeros algo. Un imán para la nevera, una historia entretenida, fotos, lo que sea.

Como dato importante de esta semana, me he propuesto dejar de fumar. Y no me va tan tan tan mal. De hecho me va tan bien que aún no me buscan por asesinato ni han puesto denuncias por agresión ni nada. Y eso que me estoy fumando unos 5 cigarros al día. Jo, me hago mayor, me siento muy machota.

Y poco más, mucho trabajo, muchos clientes pesados, muchas ganas de desconectar y evadirme. Y sobre todo, echo mucho de menos a mi hermana, que debe estar pelándose el culo de frío por tierras británicas. Y echándome mucho de menos ella a mi también, que me la conozco. Pero pronto iré a darle por saco por allí, hasta que se canse de mi y de una patada me monte en una de esas cajas de zapatos que son los aviones de Ryanair y de vuelta a casa. C'est la vie.

Bit.

jueves, 18 de agosto de 2011

Pues resulta que Bit tiene una hermanita...

En realidad tengo tres, avariciosa que es una. Pero acabo de recibir un eseemeese de mi pequeña Bob y me apetecía escribir sobre ella.

Tiene 24 años, está algo pirada y muy perdida en la vida. Pero tiene un corazón enorme y la quiero con locura. Es infinitamente generosa, algo despistada, se ofusca con facilidad, pero si le rascas detrás de las orejillas no es más que un gatito meloso.

Hemos compartido habitación durante años, y cuando cada una pudo hacerse con una propia, al final siempre acabábamos durmiendo juntas. Y lo que pasa cuando duermes con mi hermana es que al final no duermes, porque por las noches le da por decir que quiere un puto unicornio. Y así siempre.

Bob y yo. Ya desde pequeña no callaba, si ella me ignoraba cogía el teléfono.

Siempre hemos estado muy unidas, a pesar de todas y cada una de nuestras peleas. De hecho, la cabrona, me tuvo varios meses chantajeada, y todo por que un día tiré un bocadillo de queso realmente asqueroso. Sí, es que yo de peque era mucho más rubia y me dejaba maltratar psicológicamente por ella.

Hemos vivido muchos momentos que siempre recordaré. Una vez me llamó desde Murcia (otro de los motivos por los que odio ese jodido antro de ratas y cucarachas) diciéndome que llevaba DÍAS durmiendo en la playa, y que no tenía dinero para volver. Ya os podéis imaginar la cara que puse. Un poema.

Otra vez tuve que rescatarla de la playa. Borracha, semidesnuda y emperrada en meterse en el agua con una cogorza del quince, mientras bailaba y unos capullos coreaban. Si ese día me lío a hostias, a ver quién me hubiera pagado la fianza.

A pesar de las mil liadas que me ha hecho, sigo adorándola y queriéndola, es mi hermana, mi Bob, mi compañera de fiestas y la persona que lo sabe todo de mi. Y se que a las 6 de la madrugada cuando vuelva de currar, se sentará en el ordenador a leer mi blog, porque la tía dice que se rie mucho con mis chorradas. Y se que soltará un par de lagrimitas porque me echa de menos tanto como yo a ella. Y esta es una forma de decirle que la quiero mucho.

Te quiero enana.

Bit.